Tras el operativo en el que se confiscaron múltiples máquinas tragamonedas en el mercado Morelos de Coatzacoalcos, trascendió que estas acciones, encabezadas por la Fiscalía General de la República (FGR), se replicaron en diversos establecimientos de la colonia Centro. Además, se prevé que continúen en otros puntos de la ciudad con el objetivo de combatir la extorsión y el cobro de piso.

Operativo federal se extiende por varios puntos de la ciudad

El despliegue comenzó alrededor de las 18:00 horas del viernes 6 de febrero, cuando agentes del Ministerio Público de la Federación presentaron la orden de decomiso a los propietarios de los establecimientos.

Posteriormente, elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) participaron en el aseguramiento y traslado de las máquinas a unidades oficiales, tras visitar comercios ubicados frente al palacio municipal sobre la avenida Ignacio Zaragoza, así como en negocios de la calle General Anaya, entre Vicente Guerrero e Ignacio Allende.

Hasta el momento no se ha dado a conocer oficialmente la cifra total de equipos confiscados, ni si existen personas detenidas por estos hechos. Se espera que en los próximos días las autoridades federales emitan un informe detallado sobre los resultados del operativo.

Marco legal y antecedentes en Veracruz

La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe la operación de máquinas tragamonedas fuera de los espacios autorizados por la Secretaría de Gobernación (Segob). Su instalación en tiendas, mercados o pequeños comercios sin los permisos correspondientes constituye una violación a la normativa federal.

Operativos similares se han registrado en otras localidades del estado de Veracruz. En Tuxpan, por ejemplo, la FGR aseguró recientemente 38 máquinas tragamonedas y dinero en efectivo tras cateos autorizados por un juez, como parte de las acciones para frenar la proliferación de estos aparatos cerca de escuelas y zonas urbanas.

De igual forma, en la ciudad de Xalapa se han ejecutado decomisos contra los llamados “minicasinos”, lo que evidencia una estrategia permanente para reducir la presencia de estos dispositivos ilegales en espacios públicos y establecimientos comerciales.

Riesgos sociales y de seguridad

La presencia de tragamonedas ilegales en mercados y negocios de barrio no solo representa una falta administrativa, sino que también ha sido señalada como un factor que puede fomentar el juego clandestino, la adicción y posibles vínculos con actividades delictivas.

Al operar fuera del marco legal, estos dispositivos carecen de mecanismos de control y transparencia, lo que ha motivado que sean objeto de decomisos recurrentes. Las autoridades federales han reforzado los operativos en coordinación con corporaciones estatales y municipales para erradicar esta práctica en distintas regiones del país.