El último sacerdote indígena, promotor cultural náhuatl y popoluca, Simón Navarrete Francisco, murió este lunes 9 de febrero del 2026, a los 74 años de edad, en su natal Ejido La Virgen en el municipio de Soconusco.


Su muerte, ha consternado a la comunidad indígena y a quienes promueven las diversas culturas de la región y el estado, ya que era sumamente conocido por su activismo a favor del rescate y preservación de las tradiciones y costumbres indígenas, de los pueblos originarios y de los diversos grupos sociales dedicados a la enseñanza de la medicina y cocina ancestral.


Fue el principal actor de eventos donde se requerían ceremonias para pedir permiso a la madre tierra, realizaba misas y cultos a favor de la naturaleza, fomentaba costumbres y enseñanza la medicina herbolaria de la cual, era practicante.


Simón Navarrete Francisco, era el sacerdote del caracol, instrumento con el cual llamaba a ceremonias, ritos y festejaba, acontecimientos diversos, que fueran de carácter popular o político.


Desde joven participó en la conformación de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas (CNPI), movimiento social que obligó al gobierno federal a crear instituciones dedicadas a la atención de los pueblos originarios, como el Instituto Nacional para la atención de los pueblos indígenas (INPI), lo que lo llevó a encabezar manifestaciones en defensa de campesinos, foros y protestas en demanda de atención para los indígenas y comunidades nativas o afrodescendientes.


“Mexica tiahui”, palabras en Nathual, era lo que comúnmente decía al encontrarte, era su saludo y en algún momento, reveló que significaba “desapendejate”.

Simón Navarrete Francisco, el sacerdote del caracol y guardián de la cultura indígena

Simón Navarrete Francisco nació el 28 de octubre de 1952 en el Ejido La Virgen, perteneciente al municipio de Soconusco, Veracruz.


Sus padres fueron Guadalupe Navarrete Felipe y Antolina Francisco Rosaldo. Fue el segundo de 10 Hermanos.


En Agosto de 1972 se afilio a la Coordinadora nacional de pueblos indios, siendo su eterno líder regional y en algunas ocasiones, estatal.


Trabajó como cobrador en los camiones de Transportes del istmo, Azules de Acayucan, Sociedad cooperativa, Oluta-Ojapa, actividad que dejó al dedicarse al campo.


Fue embajador cultural de Veracruz en diversos eventos nacionales e internacionales, así como el sacerdote de ritos ancestrales en eventos culturales.


Recibió múltiples reconocimientos por sus actividades en favor de la cultura nahuatl y Popoluca.