Alerta ambiental: Fauna empetrolada en costas de Veracruz

El reciente derrame de hidrocarburo en las costas del sur de Veracruz ha escalado a una crisis ambiental que pone en riesgo el inicio de la temporada de anidación de tortugas marinas. Francisco Javier de la Cruz Duhalt, comandante de la Asociación Mundial de Rescate Ambiental y Social, confirmó el hallazgo de ejemplares ya afectados por el crudo.

El reporte más crítico proviene de la zona cercana a Pajapan, donde se detectó al menos una tortuga marina manchada de petróleo, lo que ha encendido las alarmas entre los grupos de monitoreo.

Ecosistemas en peligro: Manglares y aves bajo amenaza

La toxicidad del material derramado no se limita a las especies marinas. Las brigadas de rescate han documentado:

  • Aves afectadas: Ejemplares con plumaje manchado que aún se encuentran en vuelo, dificultando su captura para limpieza.
  • Daño en manglares: El crudo ya ha alcanzado zonas de vegetación costera, cuya recuperación es sumamente lenta.
  • Riesgo en arrecifes: Se teme que el hidrocarburo impacte los sistemas arrecifales frente a las costas del sur del estado.

“Es algo bastante atroz. Estamos tratando de atender la aparición de fauna empetrolada y frenar que el crudo entre a las lagunas”, lamentó De la Cruz Duhalt.

La mancha de crudo se extiende hacia Tabasco

Aunque inicialmente se estimaba una afectación de 51 kilómetros de litoral (desde Arrecife hasta Pajapan), los nuevos reportes indican que la contaminación se está desplazando rápidamente por efecto de las mareas.

Pobladores de zonas cercanas a Paraíso, Tabasco, ya han reportado la presencia de hidrocarburo, lo que confirma que el daño ha superado los límites estatales de Veracruz, rebasando el área de influencia habitual que solía llegar hasta Agua Dulce.

Acciones de contención

Integrantes de la Asociación Mundial de Rescate Ambiental y Social mantienen recorridos permanentes en la franja costera. La prioridad actual es instalar barreras o medidas de contención para evitar que el hidrocarburo penetre en lagunas y otros cuerpos de agua dulce, lo que causaría un daño irreversible a la economía y salud local.