Entre muestras de dolor y reclamos de justicia, la mañana de este sábado fue sepultada Érika Candelero Morales, joven de 20 años cuyo fallecimiento generó inconformidad entre familiares, amigos y ciudadanos.


El cortejo fúnebre salió de la calle Juan Rodríguez Clara donde vivió la hoy occisa y avanzó por distintas vialidades de la ciudad hasta llegar al panteón de la colonia Huapacalito, donde finalmente fue inhumada.


De acuerdo con los primeros reportes, la joven habría sido localizada sin vida al interior de un domicilio situado en la colonia Carmen Romano.

Un suicidio, la presunta causa de muerte


Las versiones preliminares apuntan a que presuntamente se trató de un suicidio; sin embargo, familiares han expresado públicamente dudas sobre la forma en que ocurrieron los hechos.


Durante el sepelio, allegados señalaron que esperan que las autoridades realicen una investigación exhaustiva para determinar con claridad lo sucedido, ya que consideran que existen elementos que deben ser revisados con mayor profundidad.


Personas cercanas a la joven también recordaron que era madre de un niño de cuatro años, quien ahora queda bajo el resguardo de su familia.

Las dudas de la familia de Érika


Algunos parientes señalaron que la vida de Érika estuvo marcada por aparentes actos de violencia que, aseguran, habrían sido ejercidos por una persona cercana.


El caso ha provocado reacciones entre habitantes de Las Choapas, donde diversas voces han pedido que el fallecimiento sea investigado con rigor para esclarecer las circunstancias que rodearon su muerte.


Familiares y conocidos adelantaron que participarán en actividades relacionadas con el Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, donde buscarán visibilizar el caso y exigir que se determine si existieron responsabilidades.

MIGUEL A. RODRÍGUEZ/IMAGEN DEL GOLFO