Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 3 de mayo del 2026.
La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) ha dejado de ser el estandarte de la educación social para convertirse en el monumento al atropello laboral y al desfalco financiero.

Lo que hoy ocurre en sus pasillos no es solo una crisis administrativa; es una atrocidad contra la dignidad de más de 5 mil docentes que, por años, han sostenido a la UPAV con el estómago vacío, y la promesa rota una y otra vez, de un pago que no llega, o que llega a cuenta gotas.


Sectorizado por decreto del Congreso a la Secretaría de Educación de Veracruz, Claudia Tello pretende apagar un incendio con gasolina, y es que obligar a maestros con 10 o 15 años de antigüedad a firmar un nuevo contrato, leonino por donde se le vea, borra de un plumazo sus derechos laborales qué han adquirido durante años, sin haber recibido un finiquito o liquidación.

Es una táctica ruin, intentar comprar el silencio y la renuncia a la antigüedad con “adelantos” de 2 mil o 3 mil pesos del enorme monto que se les debe, ya que hay maestros que tienen varios años que les adeudan salarios, sencillamente es un insulto a la inteligencia del gremio, si exigen su pago, la respuesta de la SEV ha sido el chantaje: o firmas o te vas, y con las bolsas vacías.
El trasfondo de esta crisis tiene nombres y apellidos, el boquete financiero por el que no se pueden cubrir salarios, oscila entre los 114 y los 300 millones de pesos, esta cantidad millonaria no desapareció por arte de magia.
El dedo apunta directamente a Elías Calixto Armas, ex subsecretario de Educación y figura cercana al círculo de poder de Claudia Tello, un personaje que, a través de la opaca “Fundación de la Educación, Salud y Recuperación del Medio Ambiente”, creada por él, con el visto bueno de la titular de Educación, operó el flujo de los pagos de colegiaturas, y de los trámites de titulación de los alumnos.

Hoy, mientras Calixto Armas juega a ser el hombre invisible, y algunos mandos medios enfrentan procesos por peculado, el hilo se sigue rompiendo por lo más delgado que es el docente, el catedrático qué, a como sea, tiene que llevar el alimento para la casa.

Es inaudito que mientras el dinero de las colegiaturas se esfumaba en las manos de “personajes cercanos” a Claudia Tello, los maestros seguían frente a su grupo por amor a la cátedra, y con la esperanza de la justicia en un gobierno que presumió de ser diferente.
Así, mientras la gobernadora Rocío Nahle camina sobre un campo minado, y sus asesores le dicen que el suelo es de terciopelo y que no pasa nada, la titular de la SEV, Claudia Tello, optó, en lugar de resolver, por la política de la simulación y del engaño a su jefa, entregando, junto con el titular de la UPAV, Torres Velazquez, informes donde “todo está en orden” y los pagos a los maestros fluyen.

Nada más alejado de la realidad, una realidad que amenaza con explotar en el momento en que los obliguen a firmar un nuevo contrato.
Si Rocío Nahle permite que esta injusticia se consume, estará permitiendo que se geste el primer gran conflicto social de su sexenio, los aproximadamente 5 mil maestros que pretenden organizarse en un sindicato independiente buscando salvaguardar sus derechos, no son solo votos; muchos son líderes de opinión en sus comunidades qué pueden darle un duro revés a morena en la siguiente elección.
Ignorar el hambre y el agravio de quienes educan, es un error político que se pagará caro en las urnas, el 2027 no está tan lejos como el gobierno y la SEV cree, y un sindicato de maestros agraviados, es una fuerza que ninguna narrativa oficialista podrá contener.


La Universidad Popular Autónoma de Veracruz necesita una limpieza profunda en todos sus aspectos, no un parche legal que atropelle derechos laborales y humanos, la gobernadora es una mujer sensible, pero alguien la engaña, ojalá no escuche los “otros datos” de la SEV, y escuche el rugido de la base magisterial de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz que está por levantarse, y que ya no tiene nada que perder. Al tiempo.
