El mercado: El epicentro de la mala imagen

La zona del mercado municipal de Moloacán se ha convertido en el ejemplo más visible de un problema que aqueja a todo el municipio: la falta de cultura en el manejo de residuos sólidos. Comerciantes y vecinos persisten en la práctica de sacar sus bolsas de basura fuera de los horarios establecidos, convirtiendo las banquetas en focos de infección.

Esta conducta no solo afecta la estética urbana, sino que propicia que animales callejeros rompan las bolsas y dispersen los desechos, lo que complica las labores del personal de Limpia Pública y pone en riesgo la salud de quienes transitan por la zona.

Sanciones económicas en camino

Ante la reincidencia de estas prácticas, las autoridades municipales anunciaron que el tiempo de las llamadas de atención ha terminado. Se trabaja actualmente en la actualización de los reglamentos de buen gobierno, los cuales incluirán sanciones económicas estrictas para los infractores.

“Estaremos trabajando para establecer reglamentos donde se multen a quienes incurran en este tipo de prácticas. No es una medida recaudatoria, es una necesidad para generar orden y conciencia”, señalaron fuentes del Ayuntamiento.

Un llamado a la corresponsabilidad

El Gobierno Municipal enfatizó que mantener una ciudad limpia no depende solo del camión recolector, sino del compromiso de los ciudadanos. Se exhorta a la población a:

  1. Respetar estrictamente los horarios de paso del camión.
  2. Asegurar adecuadamente las bolsas para evitar que sean manipuladas por fauna nociva.
  3. Denunciar a quienes utilizan los espacios públicos como basureros clandestinos.

El mercado: El epicentro de la mala imagen

La zona del mercado municipal de Moloacán se ha convertido en el ejemplo más visible de un problema que aqueja a todo el municipio: la falta de cultura en el manejo de residuos sólidos. Comerciantes y vecinos persisten en la práctica de sacar sus bolsas de basura fuera de los horarios establecidos, convirtiendo las banquetas en focos de infección.

Esta conducta no solo afecta la estética urbana, sino que propicia que animales callejeros rompan las bolsas y dispersen los desechos, lo que complica las labores del personal de Limpia Pública y pone en riesgo la salud de quienes transitan por la zona.

Sanciones económicas en camino

Ante la reincidencia de estas prácticas, las autoridades municipales anunciaron que el tiempo de las llamadas de atención ha terminado. Se trabaja actualmente en la actualización de los reglamentos de buen gobierno, los cuales incluirán sanciones económicas estrictas para los infractores.

“Estaremos trabajando para establecer reglamentos donde se multen a quienes incurran en este tipo de prácticas. No es una medida recaudatoria, es una necesidad para generar orden y conciencia”, señalaron fuentes del Ayuntamiento.

Un llamado a la corresponsabilidad

El Gobierno Municipal enfatizó que mantener una ciudad limpia no depende solo del camión recolector, sino del compromiso de los ciudadanos. Se exhorta a la población a:

  1. Respetar estrictamente los horarios de paso del camión.
  2. Asegurar adecuadamente las bolsas para evitar que sean manipuladas por fauna nociva.
  3. Denunciar a quienes utilizan los espacios públicos como basureros clandestinos.