Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 22 de mayo del 2026.
La incongruencia es el verdadero sello de algunos personajes caricaturescos de Morena, que se llenan la boca con discursos de izquierda, que aplauden y alaban desde la comodidad de sus redes sociales a gobiernos dictatoriales como el de Cuba, pero que jamás se irían a vivir bajo las carencias del sistema que tanto defienden.
Su “socialismo” es de dientes para afuera; en la práctica, cobran con la derecha y gastan como la burguesía más rancia de nuestro país.
Ahí tiene usted el cuadro completo en el Congreso local: Esteban Bautista Hernández, en lugar de tener una fotografía por ejemplo de Emiliano Zapata, o de Leona Vicario, porque es tiempo de mujeres, o ya de perdis del subcomandante Marcos, prefiere una fotografía del Che Guevara adornando su oficina, pretendiendo encarnar una falsa mística revolucionaria de lucha y austeridad.

Pero detrás del mito del líder indígena y del póster del revolucionario, lo que realmente opera es una maquinaria de acumulación de riqueza y lujos que sepultó por completo cualquier rastro de la prometida “Austeridad Republicana”, el Che en la pared es solo el disfraz para ocultar al desterrado aprendiz de cacique de Tatahuicapan qué se mareo en la altura de un ladrillo.

Estos qué dicen ser de izquierda, y que hablaban de dar la vida por el pueblo, son los nuevos ricos de la política veracruzana, los que exigen que el pueblo les dé su presupuesto para financiar ranchos, yates, tractores, constructoras y camionetas de lujo.
No hay congruencia, no hay idealismo, lo que hay es un pragmatismo feroz que utiliza las banderas de la izquierda para vivir de los privilegios que otorga el manejo discrecional de las arcas públicas, gozar y disfrutar como los reyes del capitalismo que tanto juraron combatir, un ejemplo claro es el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Esteban Bautista Hernández.

A ver, si hay tanta idolatría por ese tipo de gobierno, como el de Cuba, poniendo fotografías de “ídolos” qué llegaron con el cuento de defender al pueblo y terminaron instalando gobiernos dictatoriales, en una oficina pública donde concurren todas las fuerzas políticas, ¿por que el presidente de la Jucopo no se va a vivir allá cuando menos un mes? Simple. Allá no va a encontrar una camioneta o un tractor “machuchon” como el que tiene en su “ranchito” con su caballito qué soñó comprar-si lo compró-un día para repartir cilantro, perejil y camote.

Ver para creer. Los cubanos ahora se han convertido en un ala radical de defensa de Morena, tanto que hasta les permiten llegar al pleno de la Cámara local, a desestabilizar y a interrumpir a la legisladora Ana Rosa Valdéz estando en tribuna, violentando las leyes de nuestro país, todo con la anuencia del presidente de la Jucopo, si, porque ahí no dejan pasar ni a las moscas sin autorización, ah, pero es la casa del pueblo. Al tiempo.

