Al borde de la parálisis financiera por laudo histórico

La Tesorería Municipal del Ayuntamiento de Acayucan se encuentra bajo una inminente orden de embargo que podría ejecutarse en las próximas horas. Esto ocurre luego de que el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje ordenara de forma definitiva el pago de más de 30 millones de pesos a favor de un grupo de aproximadamente 50 ex-trabajadores municipales, cuyo litigio laboral se ha extendido por más de una década.

El conflicto se remonta al año 2014, cuando los afectados fueron dados de baja por la administración en turno de Marco Antonio Martínez Amador. Posteriormente, en el marco de la transición política, la entonces alcaldesa Judith Fabiola Vázquez Saút determinó dejarlos basificados como personal sindicalizado. Al declararse ilegal el posterior despido, la justicia laboral ha fallado de manera irrevocable en favor de los demandantes, ordenando su inmediata restitución en los puestos de origen, así como el pago íntegro de salarios caídos, primas vacacionales y demás prestaciones devengadas bajo el expediente número 276/2014-IV.

Fumigación “salva” temporalmente al Palacio Municipal

La tensión legal alcanzó su punto máximo el pasado 29 de mayo de 2026, cuando un actuario adscrito al Juzgado Primero de Primera Instancia en Materia Civil se apersonó en las instalaciones del Palacio Municipal de Acayucan con el objetivo de notificar formalmente la ejecución del laudo y requerir el desembolso de los más de 30 millones de pesos.

Sin embargo, el procedimiento judicial no pudo completarse debido a una peculiar coincidencia: el edificio gubernamental se encontraba completamente cerrado al público bajo el argumento de que se realizaban labores de fumigación y desinfección en las oficinas, forzando la suspensión de los términos administrativos ese día. Ante lo que consideran una estrategia dilatoria, la defensa de los ex-trabajadores solicitó formalmente saltarse la vía ordinaria e iniciar el embargo directo de los flujos de la Tesorería hasta saldar el adeudo millonario.

Una “bomba de tiempo” heredada por administraciones

La millonaria cifra es el resultado de la inacción y la falta de voluntad política de sucesivos gobiernos municipales que postergaron las negociaciones de conciliación, provocando el efecto “bola de nieve” en los salarios caídos.

Dentro de la cronología del expediente, la deuda continuó acumulándose críticamente durante administraciones subsecuentes, atravesando incluso los periodos de los exalcaldes de administraciones pasadas, hasta llegar a las gestiones municipales recientes, como las de Cuitláhuac García Jiménez en el ámbito local y la administración municipal de Rosalba Rodríguez Rodríguez (2022-2025). Al no haberse etiquetado recursos para contingencias laborales en los presupuestos de egresos anteriores, la actual administración de Acayucan enfrenta el riesgo de ver congeladas sus cuentas operativas, lo que paralizaría el pago de servicios públicos y nóminas ordinarias.