Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera envió una nueva carta a la Corte de Nueva York solicitando que contacten a Claudia Sheinbaum para gestionar su regreso a México y extradición. Desde la prisión ADX Florence en Colorado, el exlíder del Cártel de Sinaloa busca involucrar formalmente a la presidenta de México en su estrategia legal, proporcionando incluso la dirección oficial de Palacio Nacional como parte de su petición ante las autoridades estadounidenses.

Desde el aislamiento extremo de la Penitenciaría de Máxima Seguridad ADX Florence en Colorado, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera ha vuelto a sacudir el tablero político y judicial.

En una maniobra que combina la desesperación personal con un inusual ruego diplomático, el exlíder del Cártel de Sinaloa envió una nueva misiva a las autoridades de Estados Unidos con un objetivo específico: establecer un puente directo con la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.

Este documento, que se suma a una larga lista de peticiones desestimadas, marca un punto de inflexión al involucrar formalmente la figura de la mandataria en su estrategia para abandonar suelo estadounidense.

Un ruego desde el ‘Alcatraz de las Rocosas’: La misiva número 15

La soledad de la celda de Guzmán Loera en las llamadas “Rocosas” ha sido el escenario de una intensa actividad epistolar en las últimas semanas.

Con la firma del 2 de junio de 2026, el capo redactó de su puño y letra la que sería su décimo quinta carta dirigida al tribunal de Nueva York.

Escrita en un inglés que los reportes describen como confuso en su sintaxis, la carta no busca simplemente una mejora en sus condiciones de reclusión, sino una intervención del más alto nivel político en su país de origen.

A diferencia de intentos previos, donde el foco estaba en quejas sobre el régimen de aislamiento o la falta de contacto con sus abogados, esta vez Guzmán Loera ha decidido apelar a la “política exterior”.

En el texto recibido por las autoridades el 10 de junio, el sentenciado asegura que su intención es ayudar a su defensa técnica y no representarse a sí mismo, reconociendo las barreras del lenguaje en el sistema judicial estadounidense.

Sin embargo, la verdadera sorpresa de la misiva radica en la precisión con la que identifica a su interlocutora en México.

“Política exterior”: El insólito pedido para contactar a Claudia Sheinbaum

El pasaje más llamativo de la carta es aquel donde Joaquín Guzmán detalla la ubicación exacta de la jefa del Ejecutivo federal.

La presidenta de México es Claudia Sheinbaum Pardo y su locación es en Palacio Nacional, Plaza de la Constitución s/n, colonia Centro, Alcaldía Cuauhtémoc, cp. 06066, Ciudad de México, México”, escribió el capo con la intención de que la Corte de Nueva York la contacte para gestionar su extradición de regreso a México.

Este movimiento sugiere que el exlíder criminal busca agotar todas las instancias posibles para revertir su proceso de 2017, cuando fue entregado a la justicia de Estados Unidos.

Guzmán Loera insiste en que su traslado al país del norte fue ilegal y que se le negó un trato justo antes de comparecer en Brooklyn.

Al mencionar explícitamente a Sheinbaum y proporcionar sus datos de contacto oficial, el reo intenta forzar un diálogo binacional sobre su caso, bajo el argumento de que sus derechos de política exterior han sido vulnerados.

La defensa de un capo: Entre la Ley First Step y acusaciones al Estado

En su búsqueda por una rendija legal que le permita salir de Colorado, Guzmán Loera ha comenzado a invocar disposiciones jurídicas estadounidenses poco comunes en casos de narcotráfico de su magnitud.

En una de sus comunicaciones, menciona la Ley First Step (aprobada en 2018), diseñada originalmente para reducir la reincidencia y mejorar las condiciones de vida en las prisiones.

Según el capo, él cumple con los criterios para obtener algún tipo de beneficio o liberación bajo esta normativa, a pesar de que el juez Brian Cogan ha sido consistente en rechazar sus argumentos.

No obstante, el tono de la carta también se vuelve acusatorio.

En un intento por deslindarse de la violencia que marcó su liderazgo en el Cártel de Sinaloa, Guzmán afirmó que “fue el gobierno mexicano el que cometió los asesinatos y yo fui culpado por intentar proteger mi vida y a mi familia en México”.

Estas declaraciones, donde se presenta como un “ciudadano inocente”, contrastan con la sentencia de cadena perpetua más 30 años que recibió en 2019 tras ser hallado culpable de 10 cargos penales, incluyendo liderazgo de una empresa criminal y lavado de dinero.

Aislamiento y familia: Los motivos detrás del clamor de Guzmán Loera

Más allá de los tecnicismos legales, la misiva revela el desgaste emocional de un hombre que ha pasado los últimos años bajo un estricto régimen de aislamiento.

Guzmán Loera hizo un hincapié especial en su situación familiar, asegurando que su esposa, Emma Coronel, y sus dos hijas gemelas “lo necesitan”.

El reclamo por el restablecimiento de las visitas familiares y la posibilidad de realizar llamadas telefónicas es una constante en sus 15 cartas, describiendo cómo la falta de estos derechos ha afectado severamente su salud.

El capo agradeció irónicamente al juez Cogan por “tomar en consideración su salud respecto a la política de Brooklyn”, aunque el magistrado ya ha desestimado previamente sus mociones por falta de pruebas contundentes o por haber sido sobreseídas en instancias superiores.

Para Guzmán, el regreso a una prisión mexicana —de las cuales logró fugarse en 2001 y 2015— representa la única oportunidad real de recuperar el contacto con su entorno cercano, un deseo que ha convertido en el eje central de su comunicación con el exterior.

La respuesta del Gobierno: Un trámite que no ha cruzado la frontera

A pesar del revuelo causado por la publicación de estas cartas en redes sociales y medios de comunicación, la reacción oficial en México ha sido de cautela y deslindamiento.

Omar García Harfuch, integrante del gabinete federal, reconoció que el gobierno de Claudia Sheinbaum no ha recibido tales misivas de manera oficial.

Harfuch explicó que, de llegar a existir una solicitud de este tipo por parte de las autoridades estadounidenses o la defensa del reo, el trámite tendría que canalizarse forzosamente a través de la Fiscalía General de la República (FGR).

Hasta el momento, no existe una respuesta pública de la Presidencia de México ni de los tribunales de Estados Unidos que sugiera que el pedido de contactar a Sheinbaum tendrá éxito.

Mientras tanto, Joaquín “El Chapo” Guzmán permanece en ADX Florence, vigilado las 24 horas y con el decomiso de 12 mil 600 millones de dólares pendiendo sobre su patrimonio, a la espera de que alguna de sus letras logre abrir una puerta que, por ahora, parece sellada por la cadena perpetua.