Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 7 de julio de 2026.
A poco más de seis meses de haber empezado el camino la actual administración municipal, en Coatzacoalcos la expectativa ha comenzado a transformarse en entusiasmo y esperanza.

Está visto que el alcalde Pedro Miguel Rosaldo García no llegó a la silla municipal a experimentar ni a dejarse seducir por el canto de las sirenas, desde el primer día trazó una ruta basada en metas técnicas, una disciplina que hoy le está devolviendo el rostro a un municipio que es, por derecho y peso propio, el tercero más importante del Estado de Veracruz.

A diferencia del político tradicional, acostumbrado a dar atole con el dedo y a perder el piso con el Poder sintiéndose “muy muy”, Rosaldo García ha impuesto un estilo pragmático y de bajo perfil mediático, su enfoque se concentra en la gestión y no en la grilla, y aunque esta última lo ocupa porque necesariamente así es, no lo preocupa, y antepone siempre la sensibilidad para escuchar y resolver.

Mire, la verdadera transparencia no se pregona en los discursos, se aplica en las finanzas, el alcalde implementó una reingeniería administrativa que a muchos no les gustó, pero que ha blindado el dinero de los ciudadanos al digitalizar y centralizar los cobros en áreas operativas clave, como Panteones, Registro Civil, Deportes y el Sistema de Transbordadores, se eliminó de tajo el manejo de efectivo suelto, se evita la “tentación”, hoy cada peso pasa por Tesorería.
El ejemplo más claro es el del transbordador de Villa Allende que, históricamente sirvió como la “caja chica” del presidente en turno, bajo este nuevo esquema, el área ya reporta un excedente cercano a los 350 mil pesos en comparación con el mismo periodo del año anterior, dinero que antes se diluía en la opacidad y que hoy ingresa a las arcas públicas para destinarse a las necesidades más apremiantes.
Esa misma rigidez financiera alcanzó a la comuna, se acabaron los privilegios, y esos fondos discrecionales de 50 mil pesos que la mayoría de los ediles recibían mes con mes, y que se diluían sin rendirle cuentas a nadie, ya no existen, de ahí el pataleo de muchos que no quieren gastar ni en chicles, y mucho menos firmar acuerdos de Cabildo en beneficio de los ciudadanos.

Para Pedro Miguel Rosaldo García, la administración pública es medible, quien no da resultados tiene que ceder su espacio a quien esté dispuesto a entregar su mayor y mejor esfuerzo, los recientes cambios en el gabinete municipal no son producto del capricho o de la improvisación, sino de evaluaciones constantes sobre el cumplimiento de objetivos, es un político técnico que mide, evalúa y acciona.

Sin embargo, esa rigurosidad metodológica no lo ha desapegado de la base social, el contacto directo en la oficina de la presidencia sigue siendo el termómetro real de su gobierno, es ahí, escuchando con sensibilidad al ciudadano de a pie, donde se canalizan los recursos hacia las obras de infraestructura, pavimentaciones, apoyos sociales, y apoyos funcionales para discapacitados, así como implementos para activar la economía familiar.


Coatzacoalcos pasó del abandono y la incertidumbre al dinamismo, la meta a largo plazo del alcalde es clara; consolidar al municipio como el centro del crecimiento económico y el desarrollo industrial, aprovechando el momento histórico que vive la zona.
Vienen cosas más importantes para Coatzacoalcos y para Pedro Miguel Rosaldo García. Al tiempo.



