Un vía crucis para los pacientes del sur de Veracruz

Decenas de usuarios que acudieron a sus citas de control al Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en VIH e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits) de Coatzacoalcos enfrentaron un grave obstáculo para dar continuidad a sus tratamientos, al ser informados de que no había entrega de medicamentos por la falta de personal en la ventanilla de farmacia.

La anomalía fue visibilizada y denunciada por Luis Alberto Ruiz, presidente de la asociación civil Coatza VIHVE, quien advirtió que la omisión administrativa afecta principalmente a personas que se trasladan desde municipios vecinos y comunidades rurales del sur del estado, realizando trayectos de varias horas desde las 3:00 o 4:00 de la mañana.

“Decenas de pacientes que vienen de otros municipios salieron desde muy temprano para llegar a su consulta médica, con la novedad de que no les entregaron el medicamento porque la encargada de farmacia está de vacaciones y no hay personal suficiente que pueda cubrirla”, acusó el activista.

Afectación económica y acfalía administrativa

La imposibilidad de surtir las recetas no solo generó impotencia entre los usuarios, sino un daño económico directo en familias de escasos recursos que debieron costear pasajes y alimentación sin obtener el insumo médico que garantiza su calidad de vida.

A esta problemática se suma la incertidumbre operativa en el centro especializado. De acuerdo con el representante de Coatza VIHVE, el Capasits carece actualmente de un liderazgo formal para comunicar las carencias del inmueble al nivel central:

  • Falta de Coordinación: La titular previa habría presentado su carta de renuncia, pero al no confirmarse oficialmente su relevo, existe un vacío institucional para gestionar la cobertura de plazas operativas.
  • Gastos Inútiles: Los usuarios afectados deberán programar un nuevo viaje, multiplicando sus gastos de transportación hacia la cabecera municipal.

Riesgos a la salud por interrupción del tratamiento

Desde el punto de vista médico, la suspensión involuntaria en la toma de antirretrovirales rompe el esquema de apego terapéutico, lo que puede provocar resistencia vírica y complicaciones severas en la salud de las personas.

“Los pacientes deben tener un control estricto en cuanto a la ingesta de su medicamento, porque puede haber complicaciones en su salud”, enfatizó Luis Alberto Ruiz.

Ante este panorama, la asociación Coatza VIHVE emitió un llamado urgente a la Secretaría de Salud de Veracruz para que supervise de inmediato el funcionamiento del Capasits de Coatzacoalcos, asigne personal de guardia en el área de farmacia y garantice la entrega expedita de los fármacos.