Una familia denunció públicamente presuntas irregularidades en la atención de una mujer embarazada que acudió al Hospital Materno Infantil de Coatzacoalcos para una valoración médica y posteriormente quedó en observación debido a un cuadro de presión arterial elevada y al riesgo de preeclampsia.

La inconformidad fue difundida a través de redes sociales, donde los familiares solicitaron que se investiguen los hechos y, en su caso, se adopten las medidas correspondientes para evitar que otras pacientes enfrenten una situación similar.

De acuerdo con el testimonio difundido por la familia, la paciente habría recibido atención adecuada durante el turno matutino, pero la situación presuntamente cambió después del relevo de personal, alrededor de las 13:00 horas.

Familia señala presunta falta de vigilancia médica

La denunciante identificó a un enfermero como Edgar y afirmó que durante varias horas no se habría cumplido con la indicación médica de monitorear periódicamente la presión arterial de la paciente.

Según el testimonio, durante el turno de la mañana el personal habría mantenido una atención adecuada y permaneció pendiente de la mujer.

Sin embargo, tras el cambio de guardia, la familia asegura que la vigilancia de los signos vitales habría disminuido.

“Durante ese tiempo, el enfermero presuntamente se encontraba realizando actividades personales, entre ellas la venta de chicharrones y bolis dentro del área de urgencias”, afirmó la familiar.

Se trata de un señalamiento realizado por la familia y que, hasta el momento, no ha sido confirmado por el hospital ni por el trabajador mencionado.

Denuncian presunta respuesta negativa ante solicitud de atención

La familia aseguró que la situación se volvió más preocupante cuando el medicamento de la paciente terminó y, según su versión, continuaba sin realizarse la toma de presión arterial.

Ante esta situación, la mujer habría solicitado el ingreso de un familiar para explicar lo ocurrido y pedir que nuevamente se verificaran sus signos vitales.

De acuerdo con la denunciante, la respuesta del trabajador habría sido “grosera y prepotente”, además de argumentar que estaba ocupado y tenía otras actividades que realizar.

La familia también aseguró que otra enfermera habría intervenido para llamar la atención al trabajador, quien presuntamente respondió de manera desafiante.

Posteriormente, siempre según el testimonio difundido, la ginecóloga habría acudido al área y cuestionado por qué no se había realizado la toma de presión.

El enfermero habría respondido entonces que la presión ya había sido tomada por una compañera, de acuerdo con la versión de la familia.

También cuestionan comportamiento dentro del área de urgencias

Además de la presunta falta de vigilancia de la paciente, la familia cuestionó otras conductas que considera inapropiadas dentro de un área de urgencias.

Entre ellas mencionó presuntamente comer en el lugar, utilizar el teléfono celular a un volumen elevado, escuchar música y observar videos mientras permanecían pacientes que requerían atención.

La familia sostuvo que estas situaciones fueron parte de su experiencia y pidió que las autoridades correspondientes revisen lo ocurrido.

Familia pide evitar que vuelva a ocurrir

La denunciante explicó que tanto ella como su hermana son enfermeras, por lo que conocen la importancia de mantener bajo vigilancia a una paciente embarazada que presenta presión arterial elevada.

No obstante, aclaró que su intención no es generalizar contra todo el personal del Hospital Materno Infantil de Coatzacoalcos.

“No se trata de atacar a todo el personal del hospital”, señaló, al reconocer que existen trabajadores comprometidos con la atención de los pacientes.

El reclamo, afirmó, está dirigido a que se investigue una situación específica y se determine si existieron omisiones o conductas inadecuadas durante la atención.

“Una paciente no está pidiendo un favor: está recibiendo atención médica y merece respeto, vigilancia y un trato digno”, sostuvo.

No existe hasta el momento una postura oficial

Hasta el momento, la denuncia corresponde exclusivamente al testimonio difundido por la familia y no se cuenta con una versión oficial del Hospital Materno Infantil de Coatzacoalcos ni del trabajador señalado respecto de los hechos descritos.

La familia manifestó que decidió hacer pública su inconformidad con la expectativa de que las autoridades correspondientes revisen el caso y, en caso de acreditarse alguna irregularidad, se establezcan las medidas necesarias.

El objetivo, insistió, es evitar que otras mujeres embarazadas puedan enfrentar una situación similar durante su atención médica.