Contraesquina Política.
Por: Fernando Martínez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., 20 de agosto del 2026.
En la Cámara de diputados, la política cambió la vocación de servicio por la práctica del despojo, la acumulación de señalamientos por cobros forzosos a los trabajadores y favoritismos familiares, delinea un patrón sistemático donde el presupuesto público y los salarios ajenos se manejan como propios.
El caso más reciente involucra a la diputada morenista Dorheny García Cayetano, denunciada públicamente y ante la Fiscalía por su excolaborador José Alberto Flores Hernández, de acuerdo con su testimonio, presuntamente se le retenían a 2 trabajadores alrededor de 14 mil 700 pesos quincenales a cada uno.

Es decir, 29 mil 400 pesos mensuales por “piocha”, de un salario mensual de 40 mil a cada uno, eso dice el trabajador en su denuncia pública, moche bajo el argumento de “apoyar” a otros compañeros.


La acusación es grave, el arrebato de casi el 75% del ingreso a quien ejecuta el trabajo técnico y operativo, en este caso por manejar las redes sociales y fotografías de la diputada Cayetano.
Esta conducta no es un hecho aislado, sino la reiteración de un modus operandi, meses atrás, la diputada Victoria Gutiérrez Pérez, recordada también por sus insólitas declaraciones sobre el café en Marte, protagonizó un grotesco episodio similar al exigir y mochar parte de su salario a una trabajadora de la tercera edad, quien optó por romper el silencio y exponer la humillación laboral a la que fue sometida.

La repetición de estos esquemas evidencia una visión ruin del servicio público, donde el servidor de mayor jerarquía ve el salario del subalternos como su caja chica.
A este panorama de abuso se suma la sombra del nepotismo bajo la gestión de Esteban Bautista Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

Mientras el cobro de “moches” asfixia a los empleados de a pie, la colocación de familiares en áreas estratégicas como las direcciones de Recursos Materiales con su sobrina Ana Patricia González Bautista, y su primo político, Francisco Ramirez, director de Recursos Humanos, vulnera los principios éticos y reafirma cotos de poder.
Claro, esto no es nuevo, los prianistas también lo hicieron cuando estaban en el Pinche Poder, pero, igual que ayer, abarca a todas las dependencias públicas, donde los jefes tienen hasta a sus “guandajonas, novies, amigues”, quelites, canal 1 y 2, amantes, novios, novias, primos, primas, chogumas, y un largo etcétera, y hasta los y las promueven a otros cargos públicos.

Todo esto antes fue criticado duramente, y, si hacemos memoria, llegaron a decir que era inmoral que los funcionarios, diputados o gobernadores abandonaran el cargo para ir en busca de otro, hoy, utilizan todos los recursos públicos para andar en campañas anticipadas, abandonando sus responsabilidades.
En fin, ante la gravedad de estas denuncias, la respuesta de la dirigencia partidista encabezada por Esteban Ramírez, y de la propia Jucopo ha sido un silencio cómplice, ya que resulta que lo de Dorheny García Cayetano, lo de Victoria Gutiérrez, y otros que saldrán a la luz pública, involucra y embarra al Poder Legislativo, ahí donde se hacen las leyes para garantizar y salvaguardar los derechos humanos de los ciudadanos.

Lejos de asumir una postura de indignación, a estas alturas la Contraloría de quejas e investigación del Congreso sigue deshojando la margarita, apostando al olvido, la omisión alimenta la percepción de impunidad.
Si el “moche” salarial y la colocación de parientes se aceptan como el costo ordinario de la política local de los que prometieron ser diferentes, cualquier discurso de austeridad o transformación concluye en una simple simulación. Al tiempo.
De salida…..
No lo decimos por fregar, pero, ya viene otra vez Gonzalo Guizar Valladares a chingar al pueblo de Coatzacoalcos, quiere una diputación federal o local por la vía plurinominal por el nuevo partido Paz. No tiene llenadera. ¿No habrá otros, otras?

Bárbara Galindo, la actual contralora del Estado, seguirá en el cargo por sus excelentes resultados, y quien suena fuerte para el ORFIS, es Leslie Garibo, ah, y un operador político del Totonacapán, radicado en Xalapa. Uta y recontrauta!!!



