La fiscalía tardó nueve años en aceptar lo indudable… porque, para la burocracia, el tiempo es solo un expediente que acumula polvo; pero, para una víctima con la vida en riesgo, el tiempo lo es todo.
Querido y muy respetado Humberto Padgett, sirvan estas palabras como un reconocimiento a tu carrera, profesionalismo, entereza, resiliencia, lucha, ética, principios y valores.

A continuación, leerán parte de la respuesta que dio Humberto Padgett ante la “disculpa pública” que le ofreció la fiscalía de la CDMX el pasado viernes:
“Hace nueve años y un día, a unos metros de aquí, en Ciudad Universitaria, hice lo que he hecho durante más de 20 años de ejercicio periodístico: documentar la verdad. Retraté un enorme mercado de drogas que operaba a la vista de todos, incluidas las autoridades capitalinas y de la UNAM.
El narco me descubrió, me golpeó, me robó y amenazó con matarme a mí y a mi familia si me atrevía a publicar o denunciar.



Entonces cometí el primer error: confiar en las autoridades que me prometieron profesionalismo. En lugar de eso, el propio Ministerio Público entregó mi análisis de riesgo a los abogados de mis agresores. Les dio acceso a nuestros nombres, domicilios, teléfonos, rutinas y vulnerabilidades de seguridad de cada familiar directo. Nos convirtieron en desplazados dentro de nuestra propia ciudad. Mi hogar dejó de ser un refugio para transformarse en una trampa mortal. Y cuando acudí a las instalaciones de la fiscalía a preguntar por mi caso, la ins-ti-tu-ción me detuvo a mí.
Los años, en el laberinto de la burocracia y la simulación, comenzaron a pasar porque, a la vez que la fiscalía aceptaba en su totalidad la recomendación de esta Comisión, envió seis veces mi caso al archivo y decretó el no ejercicio de la acción penal contra los agentes del Ministerio Público quenos traicionaron. Ahí quedará la impunidad para quienes entregaron mi expediente a los narcos que amenazaron mi vida.
Por eso sostengo que esto no es negligencia; es la estructura de un NarcoEstado.
Cientos de periodistas en el país enfrentan lo mismo, pues, siendo víctimas de delito por realizar su labor, son abandonados por las fiscalías para aliento de sus agresores. Propuesta Cívica,a quien le agradezco mi acompañamiento, ha documentado que 98% de los homicidios y agresiones letales contra periodistas queda en la impunidad.
He hablado con más de 250 funcionarios, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, y el resultado siempre fue el mismo: condenarme a la muerte común y corriente de la burocracia, de la insensibilidad, de la indiferencia y del olvido en que se encuentran las miles de víctimas en este país, o al rencor institucional contra quienes nos negamos a permanecer en silencio…
No es casualidad, sino disposición. En estos dos sexenios se han incrementado las agresiones en contra de periodistas; la presión de los operadores del gobierno en las redacciones mediante las pautas publicitarias sigue surtiendo efecto;han encarcelado a comunicadores solo por hacer su trabajo; se les ha condenado a la humillación de pedir perdón a funcionarios… se han hecho y publicado listas de “periodistas indeseables” desde la Presidencia. Todo esto, bajo el silencio de la mayoría de las comisiones de derechos humanos y, sobre todo, de la Nacional.
Hoy me presento a esta ceremonia cargando el peso de casi una década de impunidad y simulación y lo hago enfrentando la batalla más difícil de mi vida: con el cuerpo gastado, sí, pero con la mente muy clara.
La fiscalía tardó nueve años en aceptar lo indudable… porque, para la burocracia, el tiempo es solo unexpediente que acumula polvo; pero, para una víctima con la vida en riesgo, el tiempo lo es todo.
Escucho la disculpa pública que hoy se ofrece, pero las palabras no borran el agravio ni devuelven los años robados. Una disculpa que no viene acompañada de acceso a la justicia no es una reparación completa y nos sigue condenando a la repetición.
Así que hoy no vine a otorgar un perdón cómodo a las instituciones. Vine a dejar constancia de que, aun con la salud mermada y el tiempo en contra, el periodismo no se arrodilla, no se rinde y jamás se silencia.
¡Muchas gracias!”
Se destaca que, a la vez que la fiscalía de Ernestina Godoy aceptaba la recomendación de la CDH de la CDMX, envió la carpeta de investigación al archivo o a la no acción penal, simulando el compromiso de justicia y que, hasta ahora, queda incumplido.
LM: ¿Ernestina te ha buscado?
“Hablé personalmente con Ernestina y ella me prometió cara a cara que ella se disculparía conmigo, porque era la parte más humana de la recomendación, y también con eso me mintió.”
Lo que ha enfrentado Padgett por hacer su trabajo lo puede leer en mis columnas: “Le gritaban: ‘Vuélalo’”, del 19 de enero de 2022, y “Esto es lo que cuesta hacer periodismo en México”, del 24 de junio de 2024.
Ciro Gómez Leyva:
“En la historia del periodismo, hay decenas, no más, de reporteros como Humberto: dispuestos siempre a jugarse el todo para entregar trabajos fuera de serie. Eso lo ha hecho excepcional toda su carrera. En estos días sórdidos para él no tengo más que ofrecerle mi admiración, acompañamiento, cariño y una inmensa gratitud.”
Manuel Feregrino:
“Humberto Padgett ha sido un compañero comprometido con su trabajo, amante del periodismo, un guerrero en todos los sentidos de la palabra. No hay obstáculo para el al momento de sacar un trabajo. Es creativo y tiene un amplio manejo del lenguaje.”
Mariel Ibarra:
“El viernes pasado te presté mi voz para que la tuya resonara con fuerza. Para mí es un honor enorme hacerlo por un periodista con tu trayectoria, a quien admiro profundamente y a quien he visto crecer y entregarse a lo largo de más de 20 años de caminar juntos.
He sido testigo directa de las batallas que has dado con el alma, incluso cuando todo parecía ponerse en contra. Si algo me has enseñado en este tiempo, es que en medio de la adversidad también se crece y se echan raíces.
Te he visto pelear con uñas y dientes por lo que crees y amas; te he visto salir malherido, tomar aire y volverte a levantar para seguir luchando.
Hoy libramos juntos la batalla más importante de tu vida. Esa misma vida que hoy celebro con todo mi corazón y que, estoy segura, le seguirá dando a nuestro país esa voz tan necesaria frente a un silencio que amenaza con instalarse. Tu andar ha sido, y siempre será para mí, un ejemplo de cómo caminar con la cabeza muy en alto. Porque si de algo estoy segura, es de que en esta vida y en mil más, nos tomaremos de la mano para seguir avanzando juntos”.
Humberto Padgett: cierra los ojos y escucha, siente y disfruta esta larga y muy sentida ovación de pie en tu honor.


