Las compras de leche para el programa Leche para el Bienestar prácticamente se triplicaron en Veracruz desde 2024, al pasar de alrededor de 7 millones a 22 millones de litros, informó Evaristo Ovando Ramírez, titular de la oficina de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en el estado.
El funcionario explicó que el incremento se produjo después de un proceso de revisión y depuración del padrón de proveedores, mediante el cual se buscó garantizar que quienes entregan el producto en los centros de acopio sean realmente productores y no intermediarios.
Como resultado de esta revisión, cuatro proveedores fueron dados de baja al detectarse que presuntamente operaban como “coyotes”.
Sader revisó uno por uno a los proveedores
Ovando Ramírez explicó que la depuración del padrón incluyó visitas de campo para verificar la situación de los abastecedores registrados.
“En la depuración quedaron fuera cuatro pero porque eran ‘coyotes’, se hicieron visitas de campo uno por uno”, señaló.
El objetivo de este procedimiento fue identificar quiénes realmente producen la leche y evitar que los recursos destinados a fortalecer al sector ganadero terminen beneficiando a intermediarios.
Sin embargo, el proceso también provocó temporalmente dificultades para algunos productores que quedaron sin los registros necesarios para entregar su producción en los centros de acopio.
El funcionario reconoció que esta situación tuvo que ser atendida para evitar que los ganaderos quedaran sin una vía de comercialización para su producto.
Gestionan registros para evitar afectaciones a productores
Ante los problemas generados por los registros pendientes, Ovando Ramírez aseguró que intervino directamente ante la dirección nacional de Leche para el Bienestar.
Explicó que se realizaron gestiones para liberar los documentos que permitieran nuevamente a los productores entregar su leche en los centros de acopio.
“Yo personalmente hablé con el director nacional de Leche para el Bienestar y nos liberó la última vez aquí en Palacio”, relató.
Con la liberación de estos registros, sostuvo que las entregas pudieron normalizarse y que actualmente las compras se mantienen activas.
El funcionario señaló que una interrupción breve en la comercialización puede ser sorteada por los productores mediante la elaboración de queso y otros derivados o mediante la venta directa al consumidor.
Sin embargo, advirtió que mantener una suspensión durante varias semanas representa un problema considerable para quienes dependen de la venta diaria de leche fresca.
De 7 a 22 millones de litros
Uno de los principales resultados destacados por la Sader es el crecimiento en el volumen de leche adquirido mediante el programa.
En 2024 se compraban aproximadamente 7 millones de litros, mientras que actualmente la cifra alcanza alrededor de 22 millones de litros.
Esto representa un incremento de aproximadamente 214 por ciento respecto al volumen adquirido en 2024 y significa que el programa compra actualmente poco más de tres veces la cantidad de leche que adquiría entonces.
De acuerdo con Ovando Ramírez, el precio que reciben los productores ronda los 11 pesos por litro.
Además, explicó que alrededor de cuatro pesos de ese ingreso cuentan con un tratamiento fiscal exento, lo que representa un beneficio adicional para los productores.
“Son exentos de IVA y de impuestos 4 pesos de los ingresos de los productores y eso también es una ayuda”, explicó.
Leche llega a unas 300 tiendas en Veracruz
La producción adquirida mediante el programa no se queda únicamente en los centros de acopio.
Después de ser recolectada, la leche es pasteurizada y empacada para posteriormente ser distribuida a los establecimientos de Leche para el Bienestar.
En Veracruz existen alrededor de 300 tiendas donde se comercializa el producto.
Uno de los objetivos del esquema es mantener un precio accesible para las familias, particularmente en las localidades donde opera el programa.
Actualmente, el litro se vende al consumidor final entre 7 y 7.50 pesos, de acuerdo con la información proporcionada por el funcionario.
Gobierno absorbe parte de los costos
El precio final de la leche se mantiene por debajo del monto que reciben los productores debido a que el Gobierno absorbe diversos costos relacionados con el proceso de comercialización.
Entre ellos se encuentran el traslado, la pasteurización y el empaque del producto.
De esta manera, el programa busca mantener un precio accesible para los consumidores al mismo tiempo que garantiza un canal de comercialización para los productores de leche.
El aumento en las compras también representa una mayor participación de la producción local dentro del esquema de abastecimiento, aunque el proceso de depuración del padrón mostró que aún existen retos para garantizar que los recursos lleguen directamente a quienes producen.


