Se habla desde hace tiempo de grandes fiestas organizadas por Sebastián y Paola, la pareja, particularmente alrededor de partidas de póker de los jueves, a las que habrían asistido empresarios, políticos y conocidos habitantes de la zona.
Para entender la historia de Sebastián Rosen y su esposa Paola en Valle de Bravo, hay que entender primero el entorno que construyeron durante años y que podría ayudar a explicar el cómplice silencio que existe alrededor de ellos.
En el Valle de El Pez y El Fresa, los hermanos Olascoaga, de La Familia Michoacana, y de Michelle Núñez, la narca presidenta municipal impuesta por Horacio Duarte, se habla desde hace tiempo de grandes fiestas organizadas por Sebastián y Paola, la pareja, particularmente alrededor de partidas de póker de los jueves, a las que habrían asistido empresarios, políticos y conocidos habitantes de la zona. Se dice que en algunas de estas reuniones había drogas, encuentros sexuales consentidos y trabajadoras sexuales que incluso habrían sido uniformadas por Paola para atender a algunos de los invitados VIP.

Inhale y exhale
Pero el rumor más relevante no es lo que sucedía en las fiestas, sino que supuestamente se grababan.
Se habla de videos de las reuniones, de los jacuzzis, del consumo de drogas y de encuentros privados. Nadie parece saber –o querer decir– quién conserva esas grabaciones ni qué se hizo con ellas. Tampoco puede afirmarse todavía que existan. Sin embargo, es una versión suficientemente extendida entre personas que conocieron a la pareja como para constituir una línea importante de investigación.

Esto podría ayudar a explicar algo que llama particularmente la atención: el cómplice silencio en Valle de Bravo.
Hay personas que aseguran haber perdido cantidades importantes de dinero y, sin embargo, no denunciaron. Otras conocían las operaciones de Sebastián y Paola, convivían con ellos o participaban en sus círculos sociales, pero hoy prefieren no hablar.
Al mismo tiempo, comenzaron a circular historias sobre distintos tipos de presuntos fraudes.
Uno de los esquemas que se relata funcionaba a través de inversiones. Sebastián y Paola habrían solicitado inicialmente cantidades cercanas al millón de pesos. Después de algunos meses, devolvían el capital y, según se cuenta, hacían creer al inversionista que ese mismo millón seguía invertido, mientras continuaban entregándole atractivos rendimientos mensuales.
El efecto era extraordinariamente eficaz: alguien que ya había recuperado su capital y continuaba recibiendo rendimientos difícilmente pensaba que estaba frente a un fraude. Por el contrario, quería invertir más y recomendaba la operación a sus amigos.
Después habrían venido cantidades mayores: dos millones, más inversiones y nuevos participantes.
Algo semejante se cuenta respecto al bitcoin. Las versiones señalan que algunos de los primeros inversionistas, particularmente personas conocidas y con recursos, efectivamente recibieron rendimientos muy altos. Su éxito habría servido para generar confianza y atraer posteriormente dinero de muchas otras personas.
El sector inmobiliario habría sido otra pieza.
Se habla de propiedades que la pareja rentaba, ofreciendo cantidades extraordinariamente atractivas a sus propietarios. Durante seis o siete meses cumplían puntualmente y después dejaban de pagar, aunque supuestamente continuaban explotando comercialmente los inmuebles mediante Airbnb u otros esquemas de renta.
También existen versiones de personas a quienes les ofrecieron construir propiedades: recibían anticipos, comenzaban las obras y posteriormente las abandonaban.
Mismo modus operandi
Todo parecía descansar sobre la misma fórmula: primero cumplir, generar confianza y demostrar resultados; después, conseguir cantidades considerablemente mayores.
No hay pillo que no sea encantador.
Son una pareja particularmente eficaz para construir confianza. A él lo describen como simpático, seductor y extraordinariamente carismático. A ella, seria, espiritual y discreta, aparentemente alejada de los excesos y capaz de transmitir respetabilidad y seguridad.
Hay quienes sostienen que ella era mucho más importante en la operación de lo que públicamente parecía y algunos incluso la describen como la verdadera mente detrás de varias de las decisiones de la pareja. Es, nuevamente, algo que tendrá que demostrarse.
Finalmente, está España.
En Valle se dice que su traslado no fue producto de una decisión repentina. Desde años antes habrían preparado su salida, explorado propiedades y construido condiciones para establecerse allá.
También circula la versión –que deberá comprobarse documentalmente– de que Paola permanece en Madrid con su hijo, que podría contar con documentación bajo otra identidad y que una parte importante del dinero obtenido habría terminado fuera de México, posiblemente también mediante bitcoin.
Por ahora, son versiones, testimonios y rumores que requieren documentación. Se podrán proporcionar nombres, operaciones, propiedades, víctimas y otros elementos para comprobar o descartar cada una de estas historias.
Pero, como contexto, hay algo que parece repetirse una y otra vez: fiestas, relaciones personales, póker, inversiones, bitcoin, propiedades, rendimientos extraordinarios y una pareja con una enorme capacidad para generar confianza.
Y en medio de todo aparece una pregunta particularmente importante:
¿Existen realmente las grabaciones y son ellas la clave para entender por qué tantas personas en Valle de Bravo saben, pero tan pocas quieren hablar?


