Tras el ingreso de un padre de familia armado con un arco y flechas rudimentarias a la primaria 16 de Septiembre, supervisores alertaron sobre deficiencias en bardas y accesos escolares.
A raíz de la reciente irrupción de un padre de familia armado con un arco y flechas rudimentarias en la Escuela Primaria “16 de Septiembre” de Coatzacoalcos, planteles educativos reforzaron sus Comités de Seguridad y Emergencia Escolar.
Este incidente evidenció la urgencia de endurecer el control de accesos, exigir el registro obligatorio a personas ajenas a las instituciones y asegurar que las entradas cuenten con infraestructura adecuada para prevenir y atender hechos violentos que pongan en riesgo a la comunidad estudiantil.
Tras la alerta generada por la presencia del individuo, la dirección de la Escuela Primaria “16 de Septiembre” activó los protocolos de resguardo para proteger a los alumnos y solicitó la intervención inmediata de los cuerpos de seguridad a través de la línea 911, evitando que se registraran heridos dentro del plantel.
Sobre este suceso, Fernando De Gyves García, supervisor escolar de la Zona 248 de Educación Primaria Federalizada, advirtió que el caso puso en alerta por las carencias físicas que padecen diversos centros de enseñanza en la zona.
“Esta situación puso en alerta a las escuelas, principalmente porque algunas tienen deficiencias en su infraestructura educativa y cualquier persona ajena a los planteles puede ingresar”, aseveró el supervisor.
El funcionario subrayó que el protocolo aplicado por los directivos de la primaria “16 de Septiembre” priorizó en todo momento la integridad del alumnado ante la emergencia.
“En ese caso, según vi, el director hizo lo propio. En ese sentido, dar parte a la autoridad, hablar a emergencia al 911 para que llegara personal capacitado para ello y, en su caso, de manera preventiva, resguardar la seguridad de todo el estudiantado. Eso es lo primordial”, explicó De Gyves García.
Sobre las causas del incidente, el supervisor hizo referencia a los problemas externos que terminan irrumpiendo en los entornos escolares.
“Una persona en sus cinco sentidos no actúa así. Debe de haber tenido algún problema y pues sabemos que eso es lo que nos causa mucho daño y problemas”, agregó.
Ante la necesidad de corregir las vulnerabilidades que permitieron el ingreso del agresor, el directivo escolar reconoció que la mejora de bardas perimetrales y accesos recae frecuentemente en los propios planteles.
“Tienen que tomar medidas… ¿Cómo vas a evitar que alguien más se introduzca de esa manera? Tienes que ver el aspecto de infraestructura, si la barda está baja, si le faltó algo más de protección, pues ya tienen que hacerlo. Lamentablemente, a veces las autoridades educativas no brindan ese respaldo. Se refuerzan con recursos propios, con los apoyos que toda la vida han brindado los padres de familia”, puntualizó.
CÓMO FUNCIONAN LOS COMITÉ DE SEGURIDAD ANTE ESTAS CONTINGENCIAS
De acuerdo con los lineamientos de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), todas las escuelas deben operar mediante un Comité de Seguridad y Emergencia Escolar encargado de aplicar medidas preventivas y de respuesta.
Entre ellas, el control de accesos y resguardo, esto es, garantizar el registro de visitantes externos, asegurar los portones de entrada y revisar continuamente bardas o perímetros vulnerables.
Ante la presencia de personas armadas o peligrosas, la instrucción prioritaria es resguardar o evacuar a los estudiantes en zonas seguras, evitando estrictamente que docentes o alumnos intenten desarmar al agresor.
Además de coordinar brigadas para primeros auxilios, prevención de accidentes o riesgos de la infraestructura física (como desniveles o registros abiertos) y simulacros.
Solicitar auxilio inmediato a la policía municipal y Protección Civil, asegurar la entrega controlada de menores a sus tutores y documentar lo sucedido para subsanar fallas en los accesos.


