El gobierno y la FGR cuatroteros han incluido injustamente a varias empresas que participan en la cadena energética, pero que nada tienen que ver con los delincuentes de La Barredora o con la banda del huachicolero Sergio Carmona (q. e. p. d.), el mismo que en su momento financió a Mario Delgado, que operan el contrabando de combustibles.

En el tema del huachicol fiscal, ni están todos los que son ni son todos los que están.

Defendiendo lo indefendible, el gobierno y la FGR cuatroteros han incluido injustamente a varias empresas que participan en la cadena energética, pero que nada tienen que ver con los delincuentes de La Barredora o con la banda del huachicolero Sergio Carmona (q. e. p. d.), el mismo que en su momento financió a Mario Delgado, que operan el contrabando de combustibles.

Así pues, el entramado es mucho más complejo de lo que parece, con simulaciones entre el mercado formal y el informal y con documentos legales que son utilizados para cubrir la acción ilegal.

Las verdaderas historias de huachicol

En Cadereyta, Nuevo León, se documentó que, a menos de 10 kilómetros de la vieja refinería de Pemex, operaba una instalación clandestina camuflada en el patio de la empresa Servicios y Grúas Flores, con domicilio en Doroteo Najar Navarrete 1001. Fuentes con conocimiento de la operación hablan de una capacidad de procesar entre cinco mil y 10 mil barriles diarios. Lo peor es que, según los registros fiscales, hay varias empresas alrededor de esa planta que, en conjunto, facturaron cinco mil 168 millones de pesos entre 2019 y 2026.

Lo que el mapa corporativo permite ver ahora no son sólo los tanques, sino los comprobantes. Y estos no se generan en Cadereyta, sino río arriba, en una comercializadora que compra en el mercado formal y vende justamente a las firmas involucradas con el huachicol.

El núcleo se llama Energy Refinados

Energy Refinados nació en Monterrey apenas en febrero de 2017 y su administrador único, documentó el portal regiomontano Código Magenta, es un personaje llamado Ramiro Gándara Martínez, quien opera junto con el fiscalista Marcelo Flores Serna, cuyo domicilio fiscal es compartido con el de la propia compañía a la que asesora. De hecho, –inhale y exhale– Gándara aparece como socio, representante y prestanombres, porque el dueño real es Ezequiel González Duelos.

Pero hay un tercer nombre que sostiene el caso documental: Jorge Emiliano de Coss Cárdenas. Figura como apoderado de Energy Refinados y, al mismo tiempo, como socio accionista de Enerey Latinoamérica. Una persona, dos actas, dos razones sociales. El litro y el papel dejan de ser negocios distintos. ¿Quihúboles?

Citando nuevamente a Magenta, de mi muy admirado y respetado Ramón Alberto Garza, les cuento que Energy Refinados envió 1,913 mdp a Comercializadora de Petrolíferos CMPA México; 1,500 millones a Reciclador e Óleo; 688 millones a Comercializadora de Combustibles CMPA México; 704 millones a diversas casas de bolsa para comprar dólares; 206 millones a Petro Servicios del Norte, y 154 millones a Mapror de Hidrocarburos. También aparece por ahí, en otra investigación de N+ y de Mexicanos Unidos contra la Corrupción y la Impunidad, Servicios Premezclados Forte.

Enerey: cliente del mercado tradicional, proveedor del mercado opaco

Siendo más específica:el huachicol fiscal clásico evade IEPS e IVA en la aduana: se declara de menos o el diésel se disfraza de aditivo. Ahora bien, el esquema Enerey–Energy Refinados es más sofisticado. Convive con el mercado formal y lo usa.

Por ejemplo, Valero es uno de los grandes importadores privados de gasolina y diésel a México. Vende a comercializadores autorizados y les entrega la papelería de origen: pedimento, certificado de calidad, sello de terminal y CFDI. Eso es el negocio lícito. Enerey se sienta de ese lado del mostrador: es cliente de esa cadena, a través de comercializadores que operan como afiliados: Corp Oil Mexicana, Energéticos Dos Águilas, Magno Hidrocarburos y Derivados y New World Fuel.

La implicación no está en la factura de compra, sino en lo que ocurre después. Enerey extrae de esas operaciones la constancia de legalidad –el folio, el origen, la trazabilidad– y la pone a circular hacia Energy Refinados y hacia una red de comercializadoras: Petro Soluciones del Sureste, las CMPA, Combu Gese, Oil & Energy Trust, Energética Carvel, Petroland y Grupo Bio Guhusa.

Fardan: la empresa hermana del papel

Pero Enerey no opera sola. En el mismo paquete societario aparece Combustibles Especializados Fardan, en cuya acta constitutiva aparece nuevamente De Coss. Esta firma no necesita ser la dueña del ducto ni de la torre de destilación. En la reconstrucción del expediente, asume parte de la estrategia de facturación y de la generación de trazabilidad maquillada: el documento que hace pasar por cadena formal lo que ya se mezcló, se reprocesó o se compró fuera de terminal.

En suma, tres razones sociales –Enerey, Fardan y Energy Refinados– y un mismo apoderado. Una compra en el circuito de importación; otra fábrica recicla el soporte documental; la tercera procesa y coloca el producto hacia comercializadoras y usuarios finales.

Y la estafa no es sólo fiscal, porque el gasolinero cree comprar producto de terminal, el industrial recibe documentos “legales” y el transportista exhibe también papeles, que se convierten en activos negociables.

Aparece la zacatecana Nahle

Agárrese de algo o siéntese, porque en todos estos expedientes y documentos de investigación aparece el nombre de la zacatecana quesque gobierna Veracruz, Rocío Nahle, responsable del desastre que significa Dos Bocas.

Resulta que una de las receptoras de recursos de Energy Refinados y Óleo es la firma Servicios Premezclados Forte, cuyo presidente es Fernando Bilbao Arrieta, yerno de Nahle, quien era secretaria de Energía cuando todo esto comenzó a fraguarse.

Así pues, la pregunta que deja el expediente no es si había una planta clandestina junto a Pemex, sino cuántos usuarios finales siguen comprando, de buena fe, un origen que sólo existe en el papel. Y otra interrogante: quiénes más –privados o funcionarios públicos– participan en este entuerto millonario.

Primero la Oposición

Morena no quiso dar el primer paso. La detención del ex-Fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, el sábado en la capital de Chihuahua que obligó a la FGR a quitarse la máscara. “Traición a la patria” combina mejor con su discurso de “soberanía nacional”. Argumentan 100 actos de investigación. Ahí sí “hay pruebas”.

Pero cuando les pide Estados Unidos que entreguen a Rocha Moya, pareciera que Sinaloa no está destruido ni secuestrado por el crimen. La vara la puso la Oposición desde Chihuahua. La lógica es que siga la larga lista de narcopolíticos de Morena: Rocha, Inzunza, Marina del Pilar, entre otros familiares presidenciales y amigos.