Argentina quedó a un paso de convertir en imputables penalmente a los menores a partir de los 14 años, un hito en la intensa agenda de reformas que en estos días está haciendo avanzar de forma potente el Gobierno de Javier Milei.

La Cámara de Diputados aprobó un nuevo régimen penal juvenil en la madrugada de este viernes, y lo hizo con una amplia mayoría, 149 votos a favor y 100 en contra. El proyecto original contemplaba bajar de 16 a 13 años la edad de imputabilidad, pero la negativa de los liberales del PRO y los socialdemócratas de la UCR lo impidió.

Ambas formaciones votaron a favor de bajar la edad hasta los 14 años, en tanto que el peronismo se opuso, aunque diputados que responden a Sergio Massa, derrotado por Milei en las presidenciales de 2023, votaron a favor.

La ley, que salvo mayúscula sorpresa será aprobada por el Senado antes de finales de mes, “forma parte de la agenda dura de la Libertad Avanza (LLA – el partido de Milei)”, que está “poniendo el pie en el acelerador”, destacó Clarín. La fuerza legislativa de Milei creció de forma notable tras las elecciones de medio término de finales de 2023, y el ultraliberal libertario está aprovechando esa situación.

La baja de la edad de imputabilidad se suma a otros proyectos aprobados o en vías de aprobarse como las reformas fiscal y laboral.

“Legisla sobre la cruda realidad”

La aprobación del nuevo régimen penal juvenil contó con la presencia en la Cámara de Diputados de Romina Monzón, madre de Jeremías Monzón, un adolescente asesinado a puñaladas por tres menores. Ese asesinato impulsó al Gobierno de Milei a enviar el proyecto de ley para que fuera tratado en las sesiones extraordinarisd del Parlamento, que finalizan el 28 de este mes.

“La política salió de su confort y legisla sobre la cruda realidad que vive la sociedad”, señaló la diputada de la UCR Pamela Verasay.

La crisis de seguridad ciudadana es un tema recurrente en Argentina. Aunque el país está muy lejos de las cifras de criminalidad y asesinatos de países de la región como Colombia, Brasil o Ecuador, hay áreas sensibles y peligrosas como las profundidades del extrarradio de Buenos Aires, Rosario y otras grandes ciudades.

Además de fijar en 14 años la edad mínima de punibilidad, el nuevo régimen “establece un tope de 15 años para las penas privativas de libertad aplicables a adolescentes. No obstante, introduce criterios restrictivos para la prisión efectiva: sólo podrá aplicarse en delitos graves, con escalas penales de diez años o más”, destacó ‘La Nación’.

“Para el resto de los casos se prevén sanciones alternativas, como tareas comunitarias, prohibiciones de acercamiento a la víctima o medidas de reparación del daño. El dictamen reafirma garantías procesales y define la privación de la libertad como última ratio. Además, establece estándares específicos para la detención de menores: alojamiento separado de adultos, módulos diferenciados y acceso a educación, salud y programas de resocialización”.