La intervención ante la prensa de Lance Stroll había provocado el jueves un seísmo en torno a Aston Martin, por mucho que desde el seno del equipo intentasen ofrecer una imagen de calma. El canadiense habló sin tapujos sobre los problemas del equipo antes de ponerse de nuevo al volante del AMR26 en Bahrein, donde completó 54 vueltas en la sesión matinal. Durante la pausa para la comida, Fernando Alonso tomó el relevo mediático, ofreciendo otra dura radiografía de esta pretemporada.

“No estamos en la posición que queríamos”, admitió el bicampeón mundial, que no volverá a subirse al coche hasta la segunda tanda de test, la próxima semana en Sakhir. “Somos realistas y sabemos que no seremos los más rápidos en Melbourne”, vaticinó sobre el GP de Australia, con el que arranca el Mundial 2026 el próximo 8 de marzo.

Preguntado por si seguía manteniendo la confianza en el equipo, Alonso respondió de modo afirmativo, especialmente en lo relativo al chasis. “La unidad de potencia es un poco más difícil porque aún no entendemos bien el reglamento, pero en cuanto al chasis, no hay duda. Tras más de 30 años con Adrian Newey dominando el deporte, no se le va a olvidar todo en un año”, refirió sobre la influencia del arquitecto del AMR26, que ha asumido también las competencias de team principal.

“No rodamos de forma contínua”

“Empezamos con el pie izquierdo, ya que perdernos varias jornadas de los test de Barcelona fue un gran problema,porque tampoco pudimos participar en los filming days previos”; reveló el asturiano, sobre los cinco días de ensayos privados en Montmeló, donde la escudería de Silverstone sólo pudo participar en jornada y media.

A juicio de Alonso, Aston Martin sigue encontrando limitaciones para optimizar el rendimiento “porque no rodamos de forma continua”. Mientras la mayoría de sus rivales llevan rodando desde el 9 de enero, analizando datos y resolviendo problemas, Aston Martin realiza ahora su primer test en Bahrein. “Estamos encontrando pequeños problemas cada vez que salimos a la pista”, reconoció el ex piloto de Ferrari.

La víspera, Stroll había dado la voz de alarma cifrando el déficit del AMR26 en 4,5 segundos respecto a la cabeza. Una desventaja que no debería ser definitiva, a juicio de Alonso. “En nuestro caso, la segunda parte de la temporada será diferente. Aunque empecemos más despacio podemos mejorar”, presagió el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans, citando el caso de McLaren en el Mundial 2023. Aquella temporada, la escudería de Woking sufrió durante los nueve primeros grandes premios, pero cerró el año subiendo al podio en siete carreras.