De acuerdo con las últimas estadísticas oficiales y reportes de albergues en México, la atención a personas migrantes ha registrado una disminución del 90 por ciento, así lo dio a conocer Mauro Pérez Bravo, Coordinador General de la Oficina de la Pastoral de Movilidad Humana en la Conferencia del Episcopado Mexicano, durante un recorrido por el albergue de la Diócesis de Coatzacoalcos.
“De 100 personas que recibía un albergue, ahora se reciben alrededor de 5 a 10”, informó.
Ante este panorama, subrayó que las casas del migrante se han visto obligadas a replantear sus dinámicas para mantener vigente la pastoral social.
Pérez Bravo explicó que el modelo de trabajo ya no se limita a esperar a los migrantes en las vías del tren o en puntos céntricos de las ciudades.
“Antes era esperar a que llegaran las personas, como aquí en Coatzacoalcos. Ahora, como reinventándose, para mantener esta pastoral social, es ir en búsqueda, es salir, no esperar a que las personas lleguen a la casa”, comentó.
Puso como ejemplo Monterrey, donde se han conformado brigadas de atención jurídica, sanitaria, social y espiritual.
El coordinador destacó que, de enero de 2025 a la fecha, uno de los temas más relevantes para la Pastoral Social es conocer la realidad de los albergues, sus retos y buenas prácticas.
En este sentido, se han identificado nuevas políticas de acción en sedes como Tijuana, Monterrey, Ciudad Juárez, San Luis Potosí, Ciudad de México, así como en algunos albergues de Veracruz y Chiapas.
“En otros, los albergues están cambiando la dinámica organizativa. Vamos a decir, de la misma casa, están funcionando como talleres, como centros de capacitación para el trabajo, algunos como estancias infantiles para que niñas, niños y adolescentes se queden mientras los papás trabajan. Las casas del migrante se han adecuado para que haya talleres de computación, peluquería, cursos de uñas para mujeres”, expuso.
Finalmente, Pérez Bravo puntualizó que la seguridad y las oportunidades laborales siguen siendo los principales retos para la población migrante. Subrayó además que, actualmente, Monterrey y la Ciudad de México se han consolidado como los principales destinos migratorios en el país.