Tensión en San Pedro Mártir: Vecinos detienen a infractores

Lo que inició como una denuncia ciudadana por un foco de infección estuvo a punto de terminar en tragedia la tarde de este domingo en la congregación de San Pedro Mártir. Pobladores de la localidad sorprendieron a un grupo de recolectores independientes arrojando desechos en un predio baldío, lo que desató un conato de linchamiento.

Los sujetos, que operaban a bordo de dos camionetas y cobraban por el retiro de basura en diversas zonas, fueron rodeados por vecinos enardecidos. Ante la amenaza de una agresión física, elementos de la policía preventiva intervinieron para asegurar a los recolectores y trasladarlos a los separos municipales por faltas administrativas.

La crisis de la basura como detonante

Este incidente es consecuencia directa del cierre del basurero municipal y las deficiencias en el servicio de recolección en municipios como Cosoleacaque y Minatitlán. Aprovechando este vacío, los recolectores particulares ofrecían el traslado de residuos, pero los depositaban en sitios prohibidos, afectando la salud pública de las comunidades rurales.

A pesar de la gravedad del foco de infección generado, las autoridades no iniciaron un proceso por delitos ambientales, limitándose a una detención administrativa, lo que generó inconformidad entre los afectados.

Bloqueo en la Transísmica: Presión para la liberación

La situación escaló durante la noche, cuando familiares y compañeros de los detenidos se manifestaron frente a la comandancia municipal. Al no obtener la liberación inmediata, procedieron a bloquear la carretera Transísmica, a la altura del Barrio Tercero, utilizando llantas y piedras para impedir el paso vehicular.

Cronología del conflicto:

  • Tarde de domingo: Vecinos rodean a los recolectores en San Pedro Mártir.
  • Noche de domingo: Bloqueo total de la carretera Transísmica.
  • Madrugada de lunes: Autoridades ceden a la presión y liberan a los detenidos sin cargos; se reabre la circulación.

Contexto Regional: El reto de Oluta

Actualmente, los desechos de Cosoleacaque y Minatitlán están siendo trasladados a un predio autorizado en el municipio de Oluta. Sin embargo, la logística y la distancia han provocado que proliferen servicios clandestinos que atentan contra el medio ambiente de las congregaciones cercanas, un problema que sigue sin una solución definitiva de fondo.