El fallo de la Corte Suprema representa un revés a la estrategia comercial del gobierno de Donald Trump, marcando un límite al uso del poder presidencial en materia económica y abre la puerta a posibles reembolsos por cobros ya aplicados.
En entrevista para MILENIO Televisión con Josué Becerra y Danny Martin, la internacionalista Raquel Saed, explicó que el fallo genera mayor certidumbre en el comercio internacional, ya que “para la economía en muchos países es dar un poco más de seguridad a los mercados, pero también es un revés en cuanto a la agenda que tiene el presidente Trump, porque ha utilizado los aranceles como una forma de amenazar a los países”, señaló.
“Tal vez muchos de estos aranceles que sí se cobraron van a tener que ser reembolsados”, advirtió.
La académica de la Universidad Iberoamericana, consideró que la resolución fortalece los contrapesos institucionales en Estados Unidos:
“Por primera vez, casi casi de manera muy tajante, actúa el Poder Judicial, ya lo habían hecho jueces de menor nivel, pero ahora la Suprema Corte hace una declaración muy clara. Él apeló a un tema de emergencia internacional, pero habría que probar que hay una emergencia internacional, y se lo echan para atrás”, explicó.
Saed sostuvo que el uso de aranceles se convirtió en una herramienta de presión diplomática que incluso alcanzó asuntos internos de otras naciones:
“Si no hacen lo que yo les estoy diciendo, entonces va esto e incluso se ha metido hasta con la política interior de los países, pero ahora esto le echa para atrás varias de las cosas que él había propuesto.”
La analista recordó que, antes de la llegada de Trump, los mercados mantenían una tendencia al alza sostenida, mientras que con las amenazas arancelarias se registraron constantes altibajos. A su juicio, la decisión judicial devuelve previsibilidad a las reglas del comercio internacional.
En materia de política exterior, destacó que Trump ha privilegiado relaciones bilaterales por encima de esquemas multilaterales.
“Para Trump es muy importante tener siempre relaciones bilaterales, no multilaterales, por eso cuando había amenazado con que ya no era necesario renegociar el T-MEC se refería a que de todas formas lo iba a imponer vía aranceles, con esto ahora va a tener que recomponer esa estrategia”, indicó.
No obstante, consideró que el mandatario buscará reposicionarse políticamente. Saed puntualizó que la resolución judicial no solo redefine la política comercial estadunidense, sino que configura el equilibrio entre poderes en un momento clave para la agenda internacional de la Casa Blanca.

