Geraldine Ponce, actual alcaldesa de Tepic, Nayarit, emitió una contundente respuesta ante las recientes publicaciones que cuestionan el origen de sus bienes inmuebles y la veracidad de su declaración patrimonial.
La funcionaria, figura prominente del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), argumentó que el escrutinio excesivo y personalizado sobre su vida privada y financiera responde a prejuicios sistémicos y no a irregularidades administrativas reales, buscando deslegitimar su posición de poder
Controversia por la adquisición de bienes inmuebles
El conflicto mediático surge a raíz de la difusión de información referente a la compra de una residencia, la cual, según reportes de opositores y ciertos medios de comunicación, presentaría supuestas inconsistencias respecto a los ingresos reportados históricamente por la funcionaria.
El foco de la crítica se ha centrado en la capacidad adquisitiva de la ex diputada federal para obtener una propiedad de alto valor, lo que ha detonado una exigencia pública de mayor transparencia y rendición de cuentas sobre la evolución de sus activos durante su gestión administrativa.
Ante estos señalamientos, Ponce ha sido enfática al utilizar su plataforma para defenderse, declarando textualmente:
“Son ataques por ser mujer, por ser joven, por ser política, ahora por ser madre soltera y buscar darle un patrimonio a mi hija”.
Justificación financiera y transparencia
Para sustentar la legalidad de su patrimonio ante la opinión pública, la edil ha explicado que la adquisición del inmueble se realizó mediante instrumentos financieros convencionales y verificables.
Ponce detalló que la operación fue financiada a través de un crédito hipotecario bancario mancomunado con su crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), asegurando que cuenta con toda la documentación fiscal y notarial que avala que la compra es producto de su salario como servidora pública y del endeudamiento formal a largo plazo.
Finalmente, Geraldine Ponce ha asegurado que no cederá ante lo que considera presiones externas y campañas de desprestigio, afirmando categóricamente:
“No me van a intimidar”. La alcaldesa sostiene que continuará con su agenda de gobierno en la capital nayarita y mantendrá su estrategia de comunicación directa para desmentir informaciones que, a su juicio, carecen de sustento legal y buscan únicamente dañar su reputación política y la estabilidad emocional de su familia.
