La frase explotó en redes y que circula con fuerza y la dijo el periodista David Faitelson: “México no está preparado para hacer un mundial. Es un país que no está en condiciones”.

El recorte, compartido como sentencia, se instaló en el peor momento posible, cuando el país volvió a quedar bajo la lupa internacional por la violencia posterior al operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y por los interrogantes que eso reavivó sobre la organización del Mundial 2026 en territorio mexicano.

La frase y el contexto que la volvió viral

La idea central que se le adjudica a Faitelson es que México no estaría en condiciones de recibir una Copa del Mundo en un clima de inseguridad, con referencias a un país “en guerra” y con foco particular en Guadalajara, una de las sedes del torneo. Esa postura fue retomada por distintos medios, que reconstruyeron su comentario como un cuestionamiento directo a la capacidad de garantizar seguridad para un evento del tamaño del Mundial.

El timing fue explosivo porque la discusión no venía de un debate abstracto, sino de hechos recientes que llenaron de tensión el mapa: episodios violentos, bloqueos y un clima de conmoción que, para muchos, chocó de frente con la imagen global que necesita un Mundial. En ese escenario, un textual como “México no está preparado” funciona como gasolina: simplifica un problema complejo y lo convierte en una consigna fácil de repetir.

El Mencho y el efecto dominó sobre la conversación del Mundial

Tras la muerte de “El Mencho”, la violencia y el impacto mediático generaron un efecto inmediato: se volvió a poner en discusión la seguridad, especialmente en zonas que además tienen infraestructura mundialista. El tema llegó a la agenda internacional porque Guadalajara es sede confirmada, y porque la logística del torneo involucra traslado masivo de selecciones, hinchadas, patrocinadores y prensa.

En paralelo, desde el Gobierno mexicano buscaron bajar el tono a los rumores. La presidenta Claudia Sheinbaum salió a despejar dudas sobre la sede tapatía y aseguró que no hay riesgo para Guadalajara como sede del Mundial, con un mensaje orientado a transmitir control y planificación.

La otra frase que cerró la discusión: FIFA no se baja de México

Mientras el debate crecía, desde FIFA llegó una señal que, en términos prácticos, es la que más pesa. Gianni Infantino habló públicamente y transmitió tranquilidad respecto a México como una de las sedes del Mundial 2026, en el esquema compartido con Estados Unidos y Canadá.

Eso no borra la discusión sobre seguridad, pero sí deja algo claro para el plano institucional: hoy, la FIFA mantiene el plan y sostiene la sede mexicana. En esa línea, la interpretación dominante de sus palabras es que el Mundial 2026 se juega en México con sus sedes previstas, más allá del ruido político y mediático que generan los hechos de violencia.

Lo que queda, más allá del titular

La frase “México no está preparado…” se volvió emblema porque condensa miedo, enojo y hartazgo en una sola línea. Pero el cuadro completo es más amplio: hay una crisis de seguridad que alimenta dudas y viraliza recortes contundentes, y al mismo tiempo hay una postura oficial de continuidad, tanto del Gobierno mexicano como de la FIFA, que ratifica la organización del Mundial en el país.