Un relleno sanitario es una obra de ingeniería diseñada para la disposición final de residuos sólidos urbanos (RSU) bajo condiciones controladas, con el objetivo de minimizar riesgos al medio ambiente y a la salud pública.
A diferencia de los tiraderos a cielo abierto, estos espacios deben contar con sistemas para la captación de lixiviados —líquidos contaminantes que se generan por la descomposición de la basura— y para el manejo de biogás, además de celdas compactadas y cobertura diaria de residuos.
Cuando un relleno sanitario no opera bajo la normatividad ambiental, los impactos pueden ser graves: contaminación de suelos y cuerpos de agua, proliferación de fauna nociva, malos olores y emisiones de gases que afectan la calidad del aire.
Riesgos Sanitarios para la población cercana
Estas condiciones pueden traducirse en riesgos sanitarios para la población cercana, como enfermedades gastrointestinales, respiratorias y dérmicas.
En el sur de Veracruz, uno de los sitios más relevantes en materia de disposición de residuos fue el Relleno Sanitario Las Matas, ubicado en el municipio de Minatitlán.
Este espacio recibía los desechos de tres municipios: Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos, concentrando así una parte importante de los residuos generados en la región.
Debido a su relevancia ambiental y social, el manejo de Las Matas ha sido objeto de supervisión por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), autoridad encargada de vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental en el país. Las inspecciones y medidas adoptadas han marcado un parteaguas en la gestión de residuos en esta zona
Inspecciones desde abril y medidas incumplidas
Desde abril pasado, cuando la Profepa inició sus visitas de inspección al relleno sanitario Las Matas, los municipios que disponían ahí sus residuos tenían la responsabilidad de buscar alternativas para la disposición adecuada de sus RSU. El manejo correcto de estos desechos es una obligación directa de las autoridades municipales.
Los días 22 y 23 de abril, la Profepa ordenó la presentación de un programa calendarizado de cierre y remediación del sitio, así como la reducción del ingreso de residuos en un 30 %. Sin embargo, estas medidas no fueron cumplidas por el organismo operador.
Clausura definitiva y millonaria multa
El 4 de septiembre de 2025, la Profepa impuso una multa por 18 millones 102 mil 400 pesos y decretó la clausura total definitiva del relleno sanitario Las Matas. La sanción se dirigió contra el organismo intermunicipal SIGIRES, operador del sitio, por reiteradas infracciones a la normatividad ambiental.
Entre las irregularidades detectadas se encuentran:
- Falta de sistemas adecuados para la captación y tratamiento de lixiviados y biogás.
- Ausencia de cobertura diaria de residuos.
- Deficiencias en la conformación de celdas y taludes.
- Escurrimientos de contaminantes hacia cuerpos de agua.
- Presencia de fauna nociva y actividades de pepena.
Con la clausura definitiva, los tres municipios quedaron obligados a ubicar sitios alternativos para el manejo de sus residuos sólidos urbanos.
Coatzacoalcos avanza; Cosoleacaque y Minatitlán bajo señalamiento
El municipio de Coatzacoalcos informó que cumplió con esta responsabilidad al adquirir un predio con recursos de Banobras y realizar los estudios de línea base para la construcción de un nuevo relleno sanitario y una planta de separación. Desde finales de 2025, Banobras se encuentra en proceso de concluir el pago de estos estudios para iniciar la licitación correspondiente.
No obstante, los municipios de Cosoleacaque y Minatitlán, con el visto bueno del SIGIRES, habrían violado los sellos de clausura definitiva y continuado depositando residuos en Las Matas durante seis meses de manera irregular. Esta acción, además de contravenir las medidas de la Profepa, provocó la degradación de obras de saneamiento previamente realizadas y entregadas en agosto pasado, generando un posible daño patrimonial.
Responsabilidades y plan 2026
Actualmente, tanto los ayuntamientos involucrados como el SIGIRES deben cumplir con lo dispuesto por la Profepa, lo que incluye el plan de trabajo 2026, el cierre total y definitivo del sitio y el pago de la multa impuesta.
Las autoridades ambientales han reiterado que los municipios estaban informados desde tiempo atrás sobre la necesidad de buscar un sitio alternativo para la disposición de sus residuos, sin trasladar la carga a la población mediante la suspensión del servicio de limpia.
La Profepa señaló que continuará ejerciendo sus atribuciones para proteger la salud pública y el medio ambiente en el sur de Veracruz, en un caso que se ha convertido en referente regional sobre la importancia de una gestión adecuada de los residuos sólidos urbanos.


