Un evento de vivienda marcado por el reclamo social

Lo que debía ser un acto de entrega del programa Vivienda para el Bienestar en San José Chiapa, Puebla, se convirtió en un tenso intercambio de posturas. Cerca de 200 pobladores se manifestaron para rechazar la instalación de un Polo de Economía Circular (planta recicladora), denunciando que el proyecto se ubicaría cerca de escuelas y hospitales sin previa consulta técnica.

Entre consignas que tildaron de “mentiroso” al gobernador Alejandro Armenta, una manifestante lanzó un reclamo directo a la presidenta: “Votamos por usted, ahora apóyenos”.

“¿Qué prefieren, basurero o recicladora?”: La respuesta de Sheinbaum

Durante su discurso, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la planta como una solución moderna frente a los focos de infección que representan los tiraderos a cielo abierto. En un ejercicio de votación a mano alzada con los asistentes, la mandataria cuestionó:

“¿Qué prefieren, un basurero a cielo abierto o una recicladora de basura limpia?”, a lo que el sector favorable al evento respondió respaldando la planta. Sheinbaum aseguró que no se quitarán tierras a nadie y que la información que circula sobre despojos es falsa.

El reproche y la promesa de asamblea

Tras el evento, Sheinbaum sostuvo un encuentro directo con los inconformes, a quienes les reprochó haberse manifestado pese a que ya se les había prometido una audiencia. “Les dije que iba a dialogar con ustedes y de todas maneras se manifestaron… en un evento donde estamos entregando vivienda”, señaló la mandataria.

Para destrabar el conflicto, la presidenta propuso:

  1. Asamblea informativa: Funcionarios federales y estatales acudirán al pueblo para explicar los detalles técnicos.
  2. Escucha activa: Reiteró que no se hará nada contra el pueblo, pero pidió a los ciudadanos no dejarse llevar por desinformación.

Armenta defiende el modelo de gestión

Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta sostuvo que el proyecto busca terminar con los rellenos sanitarios tradicionales. Explicó que el 90% de los desechos (plásticos, papel, vidrio y orgánicos) serán transformados o convertidos en composta, mientras que el 10% restante será incinerado en hornos de alta tecnología que no emiten contaminantes.