Lo que llegó como una solución emergente terminó convertido en un riesgo con el paso de los años. A 25 años de su colocación, el puente El Abulón, instalado tras la devastadora inundación del 28 de septiembre del 2000, continúa operando sin el mantenimiento estructural que requiere una obra metálica de su tipo.
La estructura, que originalmente fue utilizada en un estado del norte del país y posteriormente desmantelada para su traslado, fue montada como medida provisional luego del deterioro y demolición del puente original.
Con 51 metros de longitud, ocho metros de ancho de arroyo vehicular y una sola banqueta lateral de 90 centímetros, el puente fue construido con vigas de acero tipo IPR de 50 centímetros de peralte, unidas con largueros y tensores que sostienen placas metálicas como superficie de rodamiento.
Su estructura superior es tipo Warren y cuenta con protección lateral de malla ciclón forrada en PVC. Desde su instalación se informó que debía ser “apretado” periódicamente, es decir, ajustado estructuralmente para conservar su estabilidad, lo que se realizó en los primeros años, sin embargo, distintas administraciones dejaron pasar el tiempo sin cumplir con ese procedimiento técnico.
SIN MANTENIMIENTO HOY EN DÍA
Lo único que se ha realizado en años recientes es la soldadura de algunas placas que se han ido desajustando, pero no el ajuste integral que exige este tipo de puentes metálicos. Hoy, al paso de vehículos ligeros y pesados, las placas chocan entre sí generando ruidos extremos, evidencia clara de holguras y desgaste en sus uniones.
A la falta de mantenimiento se suma una falla estructural en uno de los muros cabeceros, donde se observa una grieta de gran dimensión que representa un riesgo adicional. Pese a que esta vía conecta directamente con el centro de la ciudad y soporta tránsito constante, la estructura provisional permanece sin un proyecto definitivo que garantice seguridad y capacidad acorde a la demanda actual. Lo que fue emergencia no puede seguir siendo costumbre, y menos cuando la seguridad pública está de por medio.


