Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 16 de mayo del 2026.
La capacidad política de Juan Javier Gómez Cazarín hoy más que nunca no está a debate, el de Hueyapan de Ocampo ha demostrado, una y otra vez, saber tejer fino y construir una infraestructura electoral a lo largo y ancho del territorio veracruzano, siempre listo para lo que se ofrezca.
Sin embargo, en la alquimia de la política hay una máxima inquebrantable; se puede revivir un proyecto, pero es prácticamente imposible resucitar un cadáver político, y eso es, justamente, lo que el delegado federal de los Programas Sociales intentó hacer en el distrito de Cosoleacaque al tratar de “remolcar” un lastre político que ya no genera más que el repudio de los ciudadanos.

El escenario de esta fallida operación de salvamento fue la entrega de tarjetas de apoyos sociales para personas con discapacidad, y a invitación del “chaparrón”, apareció en el presídium Esteban Bautista Hernández, actual presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso del Estado, un personaje que, en teoría, debería ostentar el peso de su investidura, pero que en la práctica arrastra el rechazo generalizado de los ciudadanos del distrito que supuestamente representa.
La soberbia, y la ambición vulgar, suelen cobrar facturas muy altas en el sur de Veracruz.
Aquellos que un día confiaron en el ex alcalde de Tatahuicapan hoy contemplan con indignación el abandono de quien prefirió el confort de las oficinas legislativas y el pragmatismo del poder antes que cumplirle a sus bases, hoy, la figura de Esteban Bautista se ha convertido en una caricatura política, una sombra incapaz de despertar siquiera un ápice de compasión entre los suyos, las voces que se escuchan por todos lados así lo confirman.

Para el “chaparrin” Gómez Cazarín, el movimiento tenía una lógica de control de daños, y era maquillar la deteriorada imagen del diputado local, arropandolo, no con los ineficientes “operadores” con los que llegó el legislador, como Raul Athie, un egoísta funcionario del Congreso que más que sumar divide, o de la ex candidata a la municipal, Elena Montalvo, personajes a los cuales ni en su casa conocen, y si no me creen ahí están los resultados del proceso electoral pasado, donde ni en su casilla ganaron, sino con la nobleza de los programas federales.

Pero el desencanto social en Cosoleacaque y la región serrana es inmune al maquillaje, los ciudadanos tienen memoria.
No se puede tapar el sol con un dedo, ni se puede limpiar el rostro de quien le dio la espalda al pueblo tras alcanzar la cúspide del Congreso, y es que Esteban Bautista Hernández ya no representa nada en el distrito que lo vio crecer políticamente; hoy es solo un espectador de su propio declive, por más que la mano de Gómez Cazarín intente, inútilmente, de rescatarlo y mantenerlo a flote.
De salida……..
Mire, la política es de tragar sapos, culebras y estiércol, y pedir más, a Esteban Bautista ya se le olvidó la exhibida qué le dio a Juan Javier Gómez Cazarin con el tema de las tabletas a sobreprecio, del papel de baño, y los altos costos que pagaba a los jardineros del congreso, y hasta dijo que lo iba a denunciar por presunta corrupción, y lo que son las cosas, hoy requiere de él para tratar de repetir como diputado, aquí, o en el distrito de San Andrés Tuxtla.

