En una medida que ha encendido las alarmas globales, el expresidente estadounidense Donald Trump, quien recientemente retomó el cargo, ordenó el despliegue de dos submarinos nucleares en el Atlántico Norte. La decisión responde a declaraciones del exmandatario ruso Dmitri Medvédev, quien sugirió que “el uso de armas nucleares tácticas no debería descartarse” en el conflicto con Ucrania.
El Pentágono confirmó que los submarinos, equipados con misiles balísticos Trident II, se encuentran en “posición estratégica” y listos para actuar en caso de una escalada. Aunque no se ha declarado una alerta oficial, fuentes internas señalan que el nivel de tensión entre ambas potencias no se veía desde la Guerra Fría.
Expertos en seguridad internacional advierten que este tipo de maniobras puede aumentar el riesgo de errores de cálculo y provocar una crisis global. La OTAN ha convocado una reunión de emergencia para evaluar la situación.