Después de varias semanas de convivencia familiar, porteños que radican en distintos estados del norte del país comenzaron a regresar a sus lugares de residencia, tras disfrutar del periodo vacacional de verano en Coatzacoalcos.


El retorno se realiza principalmente en autobuses de turismo, una opción más económica que el avión, aunque implica viajar sin seguro de vida ni garantías en caso de algún accidente en carretera.

“Es más barato que el avión, aunque sabemos que es pesado el viaje y uno va con la incertidumbre de lo que pueda pasar en el camino. Aun así, hacemos el esfuerzo por venir cada año”, expresó Laura Hernández, quien viven en San Pedro Garza en Monterrey.


Los destinos más comunes son Monterrey, Ciudad Juárez, Chihuahua, Tijuana, Piedras Negras y Sonora. En algunos casos, el recorrido puede durar hasta tres días, lo que representa un desgaste físico y económico para las familias.


También hay flujo hacia el sureste del país, principalmente a Cancún, Chetumal, Mérida y Campeche, donde residen porteños que laboran en la industria hotelera.


A pesar de que en múltiples ocasiones las unidades se han quedado varadas a mitad del trayecto por fallas mecánicas, los pasajeros aseguran estar conscientes de los riesgos. Los precios de los boletos van desde 800 hasta 2,200 pesos, dependiendo de la ruta.

“Vivimos en Tijuana, ya tenemos nuestra casa allá. Yo trabajo en una fábrica y mi esposo también, mis niños van a la escuela y prácticamente tenemos una vida hecha. Pero tratamos de venir una vez al añomientras vivan mis padres seguiremos viajando, aunque nos hagamos tres días de camino para regresar a nuestra realidad en la Tía-Juana como le dicen”, relató Maritza López.


La movilidad de estos autobuses genera tráfico pesado en la avenida Juan Osorio López, en las inmediaciones de la central camionera, donde decenas de familias arriban para abordar los camiones hacia el norte o el sureste del país.

“Nosotros vivimos en Playa del Carmen, venimos dos semanas aprovechando las vacaciones y los permisos en el trabajo, pero ya toca regresar a la rutina y a ahorrar para el próximo viaje, si Dios quiere”, comentó Alfonso Méndez.


Con la nostalgia de dejar atrás Coatzacoalcos, muchos viajeros regresan cargados con productos típicos de la región como queso crema, hebra, fresco, carne de Chinameca, tasajo, dulce de coco, nanche e incluso masa, alimentos que aseguran son difíciles de encontrar en las ciudades del norte donde residen.


Pese al cansancio del viaje, varios ya planean su regreso para fin de año, pues consideran que no hay nada como pasar la Navidad o el Año Nuevo en Veracruz, rodeados de sus seres queridos.