Julio Ortega, Juan José Rosario, Juan Javier Gómez, un trío de ambiciosos vulgares.

Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 23 de octubre del 2024.

Sensible ante los problemas que vive la gente del municipio de Catemaco, Rodolfo Berdón Azamar se ha dado a la tarea de escuchar de viva voz la decepción de los ciudadanos ante el abandono de las actuales autoridades encabezadas por el presidente municipal, Juan José Rosario Morales, un hombre que se ha dedicado a todo, menos a gobernar.

El alcalde de Catemaco es un personaje que claudicó en sus responsabilidades de atender a los ciudadanos para entregarse a su voracidad de acumular riqueza al amparo del Poder, siguiendo desgraciadamente, la misma tónica de su antecesor Julio Ortega, así como del verdadero jefe de ambos, el aún diputado local, Juan Javier Gómez Cazarín, un hombre que ha causado mucho daño en este y en otros municipios de la zona sur por su desmedida ambición por el Poder y su avaricia por el dinero, lo cual, incluso lo llevó a apoderarse y a despojar de la empresa Coyame a su legítimo dueño.

Ante la irresponsabilidad y el abandono del alcalde Juan José Rosario Morales en sus tareas de mejorar los servicios públicos y de una mejor infraestructura urbana, los ciudadanos han encontrado en Rodolfo Berdón, al hombre que con su esfuerzo ha construido una vida de trabajo basada en la honradez, y que hoy vive uno de sus mejores momentos políticos ante tantas muestras de cariño de la gente que reconocen que, sin tener algún cargo público los atiende y los apoya.

Los ciudadanos de Catemaco lo ven como alguien que realmente puede devolverles la confianza perdida, un hombre sensible ante la problemática que enfrentan en sus comunidades con accesos en deplorables condiciones, prácticamente en el olvido, sin los servicios públicos elementales para una mejor calidad de vida.

Las comunidades están en el abandono, los jóvenes no tienen instalaciones dignas para la cultura o para practicar algún deporte, por ello, fito, como es ampliamente conocido don Rodolfo, se da a la tarea de acudir a encabezar asambleas informativas con los ciudadanos para escuchar sus inquietudes y sus demandas.

Don Rodolfo Berdon Azamar no es ningún improvisado, y mucho menos un oportunista, es un hombre que tiene una una imagen de ayuda social con el Catemaco que hoy existe, lo mismo apoya para la mejora de una escuela que para algún tema religioso, o para un encuentro deportivo, su mano siempre está abierta para atender a quienes buscan su apoyo porque es un hombre que viene de abajo, que sabe lo que hay que luchar para sacar a la familia adelante.

Decidido dar un golpe de timón para plasmar su huella en la historia de este municipio, Rodolfo Berdón deja de estar detrás de todos aquellos políticos que siempre buscan su ayuda para llegar a una diputación o a una alcaldía, y se pone a la cabeza con su experiencia de trabajo, al servicio del pueblo con un proyecto político honesto que le devolverá la grandeza a este municipio.

Don Rodolfo Berdon Azamar no camina solo, detrás de él está el respaldo de miles de ciudadanos que quieren una verdadera transformación de su municipio, gente honesta que realmente llegue a trabajar, que impulse el turismo y toda la riqueza que tiene este municipio para sacarlos del atraso en el que hoy viven por la falta de compromiso de quienes hoy están en el Poder, y que privilegian sus propios intereses antes que los intereses de los ciudadanos.

Se vienen tiempos de cambio, y Rodolfo Berdón Azamar seguramente dará la batalla por darle un nuevo rostro a Catemaco. Al tiempo.