El sector restaurantero de Coatzacoalcos denunció que desde hace dos semanas, el servicio de Limpia Pública ha suspendido la recolección de residuos en sus establecimientos, pese a que pagan mil 500 pesos mensuales a la tesorería del Ayuntamiento.
Esta omisión ha generado una acumulación crítica de desechos que los empresarios califican como una “pestilencia” y un foco de infección que pone en riesgo la salud pública y la operatividad de sus negocios.
La problemática surge en el inicio de la gestión del alcalde Pedro Miguel Rosaldo García, cuya administración ha señalado que recibió un parque vehicular colapsado, con la mayoría de los camiones recolectores descompuestos por la administración saliente.
A diferencia de la ciudadanía, los restauranteros tienen prohibido depositar sus bolsas de basura en los arriates o en la vía pública. Para resolver la disposición de sus residuos, cada establecimiento realiza un pago especial a la Tesorería Municipal.
“Nosotros los restauranteros pagamos mil 500 pesos mensuales para que nos vengan a sacar la basura, no nos permiten que la basura la pongamos en el arriate, por eso se paga a la Tesorería del Ayuntamiento; se hace el cheque mensual. A todos nos cobran esa cantidad por llevársela”, aseveró.
A pesar de cumplir puntualmente con el pago, los trabajadores del área de limpia pública no han ingresado a los inmuebles para retirar los desechos, dejando la responsabilidad y el riesgo sanitario del lado de los propietarios.
“He tenido que llevar la basura en mi camioneta”: restaurantero
Ante la desesperación por la acumulación de desperdicios orgánicos, algunos empresarios han optado por realizar el traslado de los desechos por sus propios medios, ante la falta de una respuesta.

“Desde hace dos semanas he tenido que llevar la basura con mi camioneta hasta Villa Allende. Desde el día primero que entraron a trabajar, no ha pasado el camión por la basura a los restaurantes. El problema es que la basura está almacenada en lugares específicos del restaurante y ya es un problema grave”, refirió.
Los afectados hicieron un llamado urgente al alcalde Rosaldo García para que se priorice la recolección en el sector alimentario. Si bien reconocen el estado de las unidades recibidas, subrayaron que el pago de mil 500 pesos mensuales debería garantizar un servicio eficiente que evite que los restaurantes se conviertan en focos de contaminación.


