El equipo celeste mostró coraje solo cuando ya iba abajo en el marcador, evidenciando la falta de recursos para enfrentar la adversidad. León, por su parte, manejó los tiempos del partido con maestría, dejando al descubierto las falencias de los cruzazulinos.
A pesar de que León no inquietó demasiado a Andrés Gudiño, el equipo de Nacho Ambriz mostró destellos de su estilo de juego, buscando encandilar a la afición.
Cruz Azul tuvo oportunidades en los pies de Rotondi, pero la falta de precisión y contundencia impidió que se concretaran en goles.
El primer tiempo parecía destinado a terminar sin goles, pero en un descuido defensivo, Ismael Díaz aprovechó para marcar un golazo en el tiempo de compensación. Este golpe dejó a La Máquina tambaleante, y tras el descanso, la defensa celeste volvió a fallar, permitiendo que Colula aumentara la ventaja para León.
La reacción de Cruz Azul llegó tarde. Larcamón movió sus piezas, sacando a un ineficaz Paradela y dando entrada a Palavecino.
La entrada de jóvenes como Levy y Rodarte inyectó energía, pero no fue suficiente para revertir el marcador. El gol de Rotondi al final fue anulado por fuera de juego, dejando a los celestes con las manos vacías.
