Para Fatemeh Shams, el cántico más simbólico de los que actualmente se escuchan en las calles de Irán no es el que pide el final de la autocracia religiosa sino ese “Azadi, azadi, azadi”(“Libertad, libertad, libertad”) que ya se usó en otra revuelta popular: la que provocó la caída de otra dictadura, la del Sha Mohamed Reza Pahlevi, en 1979.

“Lo cantan con la misma entonación que usaron los que lideraron aquella revolución”, asegura, en una conversación telefónica, la profesora de Literatura Persa de la Universidad de Pensilvania (EEUU).

Nativa de la emblemática ciudad de Mashhad -que el ex presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad llamó “la capital espiritual de Irán”-, la conocida poetisa, de 42 años, añade que el hecho de que las protestas contra el régimen religioso se hayan extendido de forma “masiva” a esa simbólica villa constituye otro ejemplo de la significación de la revuelta popular a la que asiste esa nación.

“Mashhad ha sido siempre un centro estratégico para (el líder iraní Ali) Jamenei. Incluso se habló de cambiar allí la capital. Todos los años da su discurso desde allí. Fue donde pasó su juventud y le ha dedicado poemas. Por todo eso, es una metrópoli que permanece bajo una rigurosa vigilancia 24 horas al día. Que la población de Mashhad haya salido de forma masiva a las calles confirma que los iraníes ya no tienen miedo. No tienen nada que perder. Han decidido que o bien consiguen la libertad o mueren”, afirma.

Tras graduarse en Sociología por la Universidad de Teherán en 2004, Shams se trasladó a Reino Unido para completar sus estudios. Las elecciones de 2009, que se adjudicó el citado Ahmadinejad pese a las denuncias de fraude, y las subsiguientes protestas la forzaron al exilio desde donde ha mantenido un significado activismo en favor de los derechos de la mujer iraní y la oposición a la autocracia religiosa que rige el país.

¿Cuál es la diferencia entre las actuales movilizaciones populares y otras protestas como las de 2009 o 2022?Las de ahora son una continuación de las anteriores, especialmente de las que se registraron en 2022. Pero este es un punto de no retorno. El régimen ha decidido usar la fuerza letal a un nivel sin precedentesEstamos hablando de miles de muertos. La situación es horrorosa. Los cadáveres están siendo secuestrados. En Mashhad hay cadáveres en las calles. En 2022 el régimen pensó que ejecutando o encarcelando a miles la población no volvería a las calles. Pero han vuelto. La chispa fueron los reclamos económicos provocados por la devaluación de la moneda local, la inflación disparada y la carestía de productos básicos. La gente está totalmente harta. La guerra de los 12 días (entre Israel e Irán) les dejó claro que la incompetencia de este Gobierno no se limita sólo a la economía sino que no pueden proteger a la nación. Era su único slogan: vamos a borrar del mapa a Israel, vamos a responder, etc. Y cuando se enfrentaron a Israel, ¿qué ocurrió?. El líder del país (Ali Jamenei) se escondió bajo tierra y dejó abandonada a la población sin saber qué hacer ante las bombas y misiles. Esa guerra profundizó la ruptura entre la población y el régimen. Los iraníes se sintieron profundamente traicionados. No quiere saber nada de este régimen. Los que dicen que al principio la gente no quería el cambio del régimen, que sólo eran reclamos económicos, se equivocan. Los iraníes llevan cantando “Muerte a Jamenei” desde hace al menos 15 años. Yo estaba en las calles de Teherán en 2009 cuando la gente empezó a gritar ese eslogan. Siempre han pedido que caiga el régimen. Sólo que ahora lo hacen de forma más clara y más fuerte. Los ayatolás están completamente aislados. No tienen ningún aliado que pueda venir en su auxilio. El Eje de la resistencia (los grupos armados aliados de Teherán como el libanés Hizulá) ha sido destruido. Lo único que puede hacer Jamenei es sobrevivir. No me escandalizan sus atrocidades sino que el mundo no lo viera venir, que se haya esperado hasta que nos encontremos con esta catástrofe.Las protestas en esta ocasión comenzaron en el bazar de Teherán y las regiones kurdas, donde fue más predominante la revuelta del 2022, sólo se unieron días después.Sí. En 2022 el hecho de que Mahsa Amini fuese kurda (la muerte de esa joven mientras estaba detenida por la policía fue el detonante de las movilizaciones) fue el principal motivo que hizo que las regiones kurdas iniciaran las huelgas durante muchos días, pidiendo que otras zonas se unieran a ese movimiento. Pero les dejaron solos. Esta vez quería ver qué pasaba y por eso esperaron varios días. Cuando los siete partidos (las principales formaciones kurdas opositoras) anunciaron que se unían a las protestas el jueves (pasado), miles de personas se lanzaron a la calle.Las organizaciones iraníes de derechos humanos hablan de una represión sangrienta, especialmente durante el jueves y el viernes (el fin de semana local), y el poder central replica enarbolando las cifras de miembros de las fuerzas de seguridad muertos. En Siria, cuando Bashar Asad recurrió a la violencia extrema contra los manifestantes pacíficos el país se sumió en la guerra civil. ¿Es algo que ve posible en Irán?La posibilidad de una guerra civil en Irán es bastante alta. La represión a la que recurrió Bashar y la de Jamenei son similares, pero hay grandes diferencias entre ambos países. La composición sectaria de Siria es muy diversa y los rebeldes sirios tenían más acceso a las armas que los iraníes. La población (iraní) está desarmada. Puede que se hayan registrado algunos muertos (entre las fuerzas de seguridad). Gente que se defiende con un cuchillo de cocina. Pero todas esas acusaciones de “grupos terroristas” armados entre los opositores son un disparate. Hay otra diferencia entre Bashar y Jamenei. El primero huyó a Rusia. Jamenei no lo hará. No irá a un país ateo (Rusia). No quiere que se le humille todavía más. Además siempre ha querido ser un mártir.El presidente Donald Trump ha prometido atacar a Irán si continúa la represión y personajes como Reza Pahlevi han secundado esta posible opción. ¿Cree usted que un nuevo ataque de EEUU o Israel ayudaría a los manifestantes o sería contraproducente?Los ataques anteriores ya provocaron una reacción patriótica contra Israel pero al mismo tiempo eso no incrementó la popularidad del régimen. Cualquier intervención militar a gran escala desde el exterior, dispersará a la población que sigue en las calles. Asesinarán las protestas. Han sido tan estúpidos (se refiere a Israel) para decir que hay agentes del Mosad sobre el terreno ayudando a los manifestantes (un mensaje difundido hace días por la propia agencia de espionaje a través de las redes sociales). ¿Cómo pensaban que eso podía ayudar a los manifestantes?. Ese error ha provocado que hayan comenzado a ejecutar a gente. La sangre de esa gente reposa por igual en las manos de Jamenei, Trump y Netanyahu. Si de verdad han enviado a sus agentes, ¿cómo se les ocurre decirlo? ¡Qué estupidez! Ya pensaron que la gente iba a salir a las calles en la guerra de los 12 días (junio 2025) y no ocurrió. Otro ataque daría al régimen la posibilidad de legitimarse una vez más cuando está en medio de una crisis total.En las últimas jornadas, el hijo del antiguo Sha, depuesto por la revolución de 1979, ha comenzado a multiplicar su aparición en medios occidentales como si fuese un posible líder de las protestas. ¿Qué opina sobre su figura?Reza Pahlevi es una persona que genera una gran división entre los opositores (al régimen iraní). Ha hecho más daño que bien al pueblo iraní. Nunca vivió en Irán como adulto. Dice que no quiere ser el próximo rey de Irán y que sólo quiere usar su nombre para facilitar una transición tranquila. Durante 47 años no ha conseguido establecer una organización sobre el terreno en Irán. Es cierto que ahora hay más gente que antes pidiendo en las calles su regreso. Pero Pahlevi no será capaz de liderar esa transición porque depende demasiado de EEUU e Israel. El asunto aquí es que EEUU ya no está interesado en el petróleo de Oriente Próximo. Están buscando otras opciones menos alejadas (de su territorio) como Venezuela. Creo que piensa dejar que Israel decida el futuro de Oriente Próximo, lo cual me preocupa todavía más. Es muy significativo que Trump no haya querido entrevistarse con Pahlevi (el presidente rechazó tal opción el pasado jueves). Hay que mencionar que si no escuchamos voces de líderes dentro del país es por el simple hecho de que están en la cárcel, aislados. Hay que incidir en esto porque el hecho de que se hable de una revolución sin líderes puede ser entendido de forma negativa.