Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 16 de enero del 2026.
México atraviesa uno de sus momentos más críticos tras el trágico descarrilamiento del Tren Interoceánico el pasado 28 de diciembre del 2025, lo que el gobierno anterior presentó como el renacimiento ferroviario del país se ha convertido en una escena de luto con 14 víctimas fatales y un centenar de heridos, dejando al descubierto una red de corrupción y de negligencia que apunta directamente al círculo más cercano del ex-presidente Andrés Manuel López Obrador.

La presencia de Gonzalo ”Boby” López Beltrán, en dicho proyecto, defendida en su momento como una colaboración “honorífica” y sin salario, hoy es vista bajo una luz criminal, las investigaciones y las auditorías recientes han señalado que la causa raíz del siniestro no fue un error humano, sino el uso de balasto de mala calidad y materiales reciclados de otras obras.

El “negocio” no estaba en la nómina,como tanto se alegró el ex presidente, sino en los contratos millonarios otorgados a amigos y prestanombres del clan de los hijos de López Obrador que, suministraron piedra que no cumplía con los estándares de seguridad para soportar el peso y la velocidad del tren, la tragedia estaba anunciada y lo sabían las autoridades de la marina, cuya obra y operación está bajo su responsabilidad.
Mientras las familias de las víctimas exigen justicia, la narrativa oficial parece haberse volcado hacia el exterior con la reciente y mediática detención de Nicolás Maduro en Caracas por parte de autoridades de Estados Unidos, sirviendo como la cortina de humo perfecta en el caso de los hijos de López Obrador y su responsabilidad en el Interoceánico, relegado a un segundo plano, garantizando impunidad de facto bajo la protección del actual gobierno de Claudia Sheinbaum.
La administración de López Obrador será recordada por la contradicción de su discurso de combatir la corrupción “las escaleras se barren de arriba para abajo”, había dicho, pero terminó debilitando las instituciones de transparencia-como el INAI-que habrían permitido auditar estas obras en tiempo real.

Hoy México se enfrenta a la realidad amarga con el uso de las instituciones para blindar a “El Clan” y sus amigos detrás de la inseguridad de proyectos realizados al “ahí se va” que hoy cobran vidas humanas, y para colmo no hay rendición de cuentas porque desde el Poder se protege apellidos por encima de la justicia, esto es lo que tenemos hoy en Morena.

El cambio de régimen prometido no significó una limpieza de las prácticas del pasado, sino su perfeccionamiento bajo la bandera de “no robar, no mentir y no traicionar” con la que engañan a millones de personas, los 14 muertos del Tren Interoceánico no son solo una cifra, son el costo humano de la corrupción, de la ambición política que puso el enriquecimiento familiar por encima del bienestar del pueblo.
Hasta hoy solo existen denuncias en la Fiscalía General de la República contra “Boby” y Andy López Beltrán, por parte del PAN y de los propios familiares, sin embargo, todo parece indicar que no habrá castigo. No por ahora. Al tiempo.

