El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció la presentación de una acusación ampliada en contra de los hermanos René y Alfonso Arzate García, alias La Rana y Aquiles, respectivamente, por delitos relacionados con narcoterrorismo y narcotráfico por su papel como operadores criminales vinculados con el Cártel de Sinaloa y quienes, de acuerdo con las investigaciones del gobierno estadunidense, controlaban y operaban el corredor de narcóticos que une a Tijuana, Baja California, en México, con el sur de California, en los Estados Unidos.

Durante el anuncio, liderado por el fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de California, Adam Gordon, se dio a conocer que el Departamento de Estado, a través de su programa de recompensas, ofrece hasta 5 millones de dólares por información que lleve al arresto o culpabilidad de cada uno de los hermanos.

Los hermanos ya habían sido acusados desde 2014, por narcotráfico, y desde entonces son fugitivos de las autoridades estadunidenses, quienes los colocan como los encargados de la plaza en Tijuana para el Cártel de Sinaloa.

“Después de eso, sin embargo, La Rana ha logrado un papel más grande en el Cártel de Sinaloa y es uno de los traficantes y ejecutores más prolíficos del cártel”, dijo en la conferencia de prensa Gordon.

La Rana es acusado de narcoterrorismo, apoyo material al terrorismo, crimen organizado, tráfico de droga, metanfetamina, fentanilo, mariguana y lavado de dinero.