Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 29 de abril del 2026.
En política, el equilibrio es una virtud que pocos poseen, lo que vimos con Esteban Bautista Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Veracruz, fue la caída de un “oportunista” falto de experiencia que, por no conectar el cerebro con la lengua, terminó cayéndose y estrellándose contra la realidad de su propia incongruencia.

Lo que cae junto con su hipocresía es su infame figura que mira la paja en el ojo ajeno y no mira la viga en el propio, decir que comete nepotismo el alcalde de Tatahuicapan y negar que su sobrinos, una, directora de Recursos Materiales, y el otro director de la Humanos del Congreso, es de verdad aberrante.
Bautista Hernández parece haber olvidado el peso del cargo que ostenta, se presentó ante los medios no como el líder de un Poder del Estado, sino como un bufón de carpa de segunda categoría, su verborrea no solo fue errática, sino políticamente suicida al declarar, sin pudor alguno, que Fidel Herrera Beltrán fue el gobernador que más hizo por la Sierra, con esto le dio la espalda a la gobernadora Rocío Nahle.
Si para Esteban Bautista, el mismo que en un acto de soberbia declaró ser el “brazo derecho del gobierno”, el fidelismo es lo mejor, ¿qué mensaje le envía a la gobernadora que dice representar en calidad de representante del Poder Legislativo?.
Esta declaración es una admisión tácita de que la transformación actual es inexistente en las zonas serranas o es un desliz de quien añora los tiempos donde la edificación de su fortuna llegó al amparo de los gobernadores, Fidel Herrera y Javier Duarte, teniendo como socio en las obras de construcción a su “amigo”, José Manuel Flores Ríos, el Oaxaco, a quien levantaron estado con él, y por quien no ha metido un dedo para dar con su paradero.
Las explicaciones no pedidas en su rueda de prensa, lejos de ser un ejercicio de rendición de cuentas o de altura política, se convirtió en un paredón de descalificaciones personales contra el alcalde de Tatahuicapan, Vladimir González, a quien llamó inepto, y exhibiendo-es su costumbre-la ayuda que le solicitó Sósimo López, alcalde de Soteapan.

Resulta patético pues que el líder del Congreso utilice los reflectores para ventilar rencillas personales, y defender lo indefendible con la sombra de su hermano, Gonzalo Bautista, metido en este conflicto social entre el comisariado ejidal, Soteapan y Tatahuicapan, que huele más a manipulación tratando de rescatar su deteriorada imagen, que a justicia.
La solución del Presidente de la Jucopo, ante la crisis en Soteapan y Tatahuicapan es casi un chiste; ofrecer diésel para una motoconformadora, esa es la “estatura” de su política, diesel para los problemas ocasionados por su propia gente, en lugar de hacer frente al problema como representante popular, prefiere hacer turismo político en la zona de Los Tuxtlas, disfrutando de las mieles del Poder.



Para rematar el espectáculo en su rueda de prensa de hoy, donde quiso sorprender, la realidad le asestó un golpe de gracia, ahí, lo desmintió públicamente el líder de Antorcha Campesina, Tito Ramírez, quien exhibió al diputado como un mentiroso recurrente al inventar enemigos externos en las justas demandas de los habitantes de Soteapan para justificar la incapacidad propia, un truco viejo que ya no engaña a nadie.


Pero quizás lo más delirante fue su intento de colgarse medallas históricas, pretender una cercanía o relevancia con el EZLN, es un insulto a la memoria de los movimientos sociales auténticos, la estatura política no se adquiere por asociación imaginaria, se construye con congruencia, decoro y resultados; cualidades que, a la luz de sus actos, le quedan muy grandes al actual presidente de la JuCoPo.
Esteban Bautista debe entender que ya no es el alcalde de un municipio negociando y chantajeando con la válvula de la presa Yuribia como lo hizo hace 10, 15 o 20 años, es el representante de un poder público, si va a seguir actuando como un bufón del ridículo que se vaya a un circo, y que no se extrañe que de tantos desatinos y errores, su “público”, y su propio partido, hayan empezado a dejar de aplaudir sus incoherencias, y no tardan en bajar el telón.
Veracruz merece líderes, no personajes de caricatura que juegan a la política. Al tiempo.
De salida….
A Esteban Bautista no le importa cometer desvío de recursos al traerse a servidores públicos del Congreso como Sebastián Clemente Morales, y al bueno para nada de Raúl Athie.

