Prevención: La clave contra el estiaje
A pesar de las temperaturas extremas que azotan a la región sur de Veracruz, el sector ganadero de Coatzacoalcos reporta estabilidad. A diferencia de años críticos del pasado, la implementación de mejores prácticas y la planeación anticipada han permitido que, hasta el momento, no se registre la muerte de ejemplares.
Octavio Sen Ávila, integrante de la Asociación Ganadera Local de Coatzacoalcos, señaló que la vegetación aún se mantiene verde; sin embargo, el verdadero reto es el desgaste físico del hato. Las altas temperaturas provocan una reducción acelerada en la masa corporal de las reses, lo que impacta directamente en el valor de mercado de cada animal.
“Las afectaciones más directas son la baja de peso del ganado y eso es dinero. Nos obliga a prevenir y a prepararnos para esta época de estiajes”, explicó Sen Ávila.
Costos de operación al alza
Mantener al ganado saludable bajo el sol abrasador del trópico no es barato. Los productores enfrentan un incremento en el costo de insumos y suplementos alimenticios necesarios para compensar la pérdida de energía de los animales.
Para mitigar estos efectos, la estrategia de los ganaderos locales se ha centrado en tres pilares:
- Mejoramiento Genético: Cruzas más resistentes al calor extremo.
- Reserva de Forraje: Almacenamiento previo para evitar desabasto.
- Gestión del Agua: Optimización de jagüeyes y bebederos.
Saldo blanco en el hato local
Gracias a esta transición hacia una ganadería más técnica y adaptada al trópico, la Asociación Ganadera Local confirma que no hay reportes de crisis ni fallecimientos. Los productores continúan monitoreando el clima, esperando que las reservas de agua y alimento sean suficientes para cruzar la etapa más crítica de la temporada sin bajas que lamentar.


