Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 10 de mayo del 2026.
En política, los números suelen ser más honestos que los discursos, mientras las palabras se las lleva el viento, las cuentas públicas-tarde o temprano-terminan por confesar la realidad sin maquillaje.
Resulta escalofriante analizar-lo hicimos en muchas ocasiones- el derroche, tan solo del primer trimestre del último año de Amado Cruz Malpica, para darnos cuenta, como siempre lo dijimos, de lo mucho que gastó, sin reflejarse en algo de beneficio para los habitantes de Coatzacoalcos.
Durante el primer trimestre de su último año de gestión 2025, el ayuntamiento devoró-imagínense los 4-más de 500 millones de pesos, en un ejercicio de lógica, esa suma debería haber dejado, al menos en su último año, una ciudad digna, sin embargo, la realidad fue otra, calles destruidas, llenas de baches, servicios públicos colapsados, una sensación de parálisis y valemadrismo que rozaba en el insulto.

La ausencia de obra pública tangible sugiere que los recursos no se invirtieron en el bienestar social, sino que se diluyeron en la opacidad de una administración que pareció priorizar el beneficio propio sobre el deber civil, la “voracidad económica” de Amado Cruz Malpica no es aquí un adjetivo al azar, es propio de quien llega a saquear.
El contraste llega con la administración de Pedro Miguel Rosaldo García, al ejercer un presupuesto de 330 millones de pesos en su primer trimestre,-un ahorro de casi el 40% respecto al gasto de su antecesor-la narrativa de la ciudad ha dado un vuelco de 180 grados, porque este acumulado, o sea la suma-hablando en cantidades-de estos primeros meses, es muy diferente al primer trimestre del año 2025 de ACM, qué rondó en poco más de 500 millones de pesos.

En pocas palabras, con menos recursos, se ha logrado lo que parecía imposible, un programa agresivo de acciones de gobierno, como bacheo, alumbrado, y pavimentación en las arterias principales, son resultados palpables, mientras el antecesor gastó más por hacer nada, el actual gasta menos para hacer lo que ha sido urgente en estos primeros 3 meses de gobierno: darle un nuevo rostro a la ciudad.
No se trata de quedar bien con nadie, salieron números y datos “alarmantes” a través de las redes sociales sobre los estados presupuestales del Primer Trimestre del 2026, relacionados a que el gasto se había elevado hasta alcanzar más de 600 millones en estos primeros meses, lo cierto es que comparando cifras, hay un acumulado al primer trimestre de 330 millones de pesos de la actual administración, y también hay muchas acciones de gobierno en beneficio de los ciudadanos,
Mire, la corrupción no solo es el robo del dinero, es el robo de las oportunidades, del desarrollo y de la dignidad de un pueblo que ve cómo sus impuestos se esfuman en el bolsillo de unos cuantos, Amado Cruz Malpica es el mejor ejemplo, estamos hablando de una brecha de 200 millones de pesos aproximadamente, entre el primer trimestre del 2025 y el de 2026.
La cifra indigna, son millones de pesos que Cruz Malpica “ejerció” sin dejar rastro, son los mismos que bien podrían servir hoy para rehabilitar escuelas, mejorar la seguridad o iluminar y pavimentar las calles de las colonias más necesitadas.
La administración de Pedro Miguel Rosaldo García está demostrando que el problema de Coatzacoalcos no era la falta de dinero, sino la presencia de manos largas, de corruptos, la ciudadanía no olvida, y la comparación actual es la prueba de fuego, cuando se administra con un mínimo de decencia, el dinero rinde, cuando impera el “hampón”, no hay presupuesto que alcance para saciar el hambre de poder y riqueza.

Es hora de que la rendición de cuentas deje de ser una frase de campaña y se convierta en una realidad jurídica, porque ver la ciudad hoy, activa, entre máquinas y hombres trabajando, pujante, con calles recuperadas, es la confirmación de que, durante cuatro años, a Coatzacoalcos no lo gobernaron, lo saquearon. Al tiempo.


