Contraesquina Política.
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 26 de mayo del 2026.

En política, los vacíos de poder nunca quedan deshabitados; se ocupan, se arrebatan o se imponen, ha trascendido que lo que está sucediendo en la tesorería del Congreso del Estado de Veracruz no es un simple trámite administrativo de entrega-recepción, sino un auténtico manotazo de autoridad por parte de la gobernadora Rocío Nahle.

La señal es demoledora, ante la flagrante ausencia de liderazgo en la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), la jefa del Ejecutivo ha tenido que entrar a corregir la plana a muy buen tiempo, estamos hablando a mitad del ejercicio de la actual legislatura.

​El diagnóstico es duro para el presidente de la JUCOPO, Esteban Bautista Hernández, el diputado y ex alcalde de Tatahuicapan, quien por cierto carga a cuestas el estigma político de haber perdido incluso su propia casilla en la pasada elección municipal, ha demostrado que el cargo le ha quedado grande.

En un área tan sensible como las finanzas del Poder Legislativo, donde se operan los recursos económicos y las partidas presupuestales, mandaban todos menos él, por ello no hubo mano firme, ni orden en el rumbo de la dispersión de los recursos.

​La intervención de la gobernadora es un oportuno control de daños, pero también representa una severa humillación política para Bautista Hernández, para el hombre que se autoproclamó el “brazo derecho” del gobierno sin tener la capacidad política siquiera para controlar lo que sucede con su gente de confianza, gente que prefirieron convertirse en focas aplaudidoras que hablarle con honestidad para corregir el camino, los resultados ahí están.

El diputado local hasta donde se sabe, pretendía colocar en la tesorería a su suplente de la diputación federal, buscando una pieza que le garantizara comodidad, sin embargo, la realidad lo ha rebasado, la gobernadora no está dispuesta a tolerar perfiles que, lejos de la institucionalidad, terminen por desobedecer al propio diputado y administrar el dinero público al libre arbitrio.

Quien llegue a esa oficina será una figura de absoluta confianza de Palacio de gobierno, el mensaje es claro, el Congreso se alinea o se alinea.

​Es importante mencionar que, este proceso de entrega-recepción, que por ley deberá concluir en un plazo máximo de diez días, no puede quedar en la opacidad de un mero papeleo bilateral, debe convertirse en una auditoría profunda y exhaustiva, e incluso, de ser el caso, de carácter punitivo.

Lo que se cocina financieramente en los pasillos del Congreso con la entrega-recepción, exige transparentar los nombres de los “privilegiados” que facturan hasta los chicles con cargo al erario, y sobre todo,-nos dicen nuestras fuentes-poner bajo la lupa la nómina secreta, aquellos funcionarios consentidos que duplicaban sus ingresos mediante compensaciones discrecionales mientras el estado exige austeridad.

​La gobernadora Rocío Nahle ha dejado en claro las reglas del juego en este año y medio de trabajo; en Veracruz no hay cogobierno, ni feudos legislativos independientes, ni autoproclamados “brazos derechos” del gobierno, el único eje del poder político en la entidad se mueve desde la oficina de la gobernadora.

Para Esteban Bautista, el problema apenas comienza; los desatinos en su gestión ya tuvieron un costo, ahora queda ver si este manotazo administrativo es el preludio de un relevo definitivo en la conducción del Congreso, porque en la narrativa de la transformación actual, la ineficacia también es una forma de corrupción. Al tiempo.