Un ciudadano mexicano extraditado desde México, identificado como Raúl Saucedo-Huipio, de 51 años, fue sentenciado hoy a 87 meses (7 años y 3 meses) de prisión por su participación en una red de tráfico de personas que operó durante varios años en la frontera entre Estados Unidos y México, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Según el informe, el acusado es residente de Mexicali, México, y sus cómplices facilitaron el ingreso de un gran número de migrantes ilegales desde y a través de numerosos países a Estados Unidos entre 2018 y 2022.
¿Cómo era su modus operandi?
La red de tráfico cobraba a los migrantes hasta decenas de miles de dólares por cruzar ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos. Saucedo-Huipio era gerente o supervisor en esta extensa red de tráfico de personas y frecuentemente portaba un arma de fuego en la cintura antes de que cruzaran la frontera.
De acuerdo con el comunicado de las autoridades, las personas viajaron desde y a través de Bangladesh, Yemen, Pakistán, Eritrea, India, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Rusia, Egipto, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México para finalmente llegar a Estados Unidos. La conspiración involucró a más de 200 personas, y es probable que la cifra real sea mucho mayor.
Saucedo-Huipio y sus cómplices dirigían a migrantes ilegales para que cruzaran la frontera por diversos medios. Les proporcionaban una escalera para trepar la valla fronteriza, les señalaban agujeros en la valla por los que podían pasar arrastrándose y les facilitaban una tabla para cruzar vías fluviales.
De hecho, el involucrado supervisó un caso de contrabando en el que tres niños pequeños tuvieron que cruzar una tabla de madera colocada sobre un cuerpo de agua. Además de trasladar a los migrantes ilegales a través de la frontera, el acusado y sus cómplices también les robaban dinero, teléfonos celulares y otras pertenencias, a menudo armados con pistolas y cuchillos.
“Esta organización criminal no solo transportaba migrantes ilegales a través de la frontera, sino que también les robaba y los dejaba en situaciones desesperadas. El tráfico de personas genera muchos problemas adicionales que, en última instancia, heredan las comunidades y los programas gubernamentales. Es peligroso y supone un gran gasto para nuestros recursos”, declaró el Fiscal General Adjunto A. Tysen Duva de la División Penal del Departamento de Justicia.
“Los traficantes de personas violentos como Saucedo-Huipio utilizan la intimidación, la violencia y la coacción para lograr sus objetivos: obtener beneficios económicos sin importar el daño causado”, afirmó el Agente Especial a Cargo Jason T. Stevens de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Arizona.
El Departamento de Justicia además añadió que “la sentencia impuesta hoy no solo sirve como castigo, sino también como una oportunidad para que el delincuente reflexione sobre el daño causado a tantas personas. Saucedo-Huipio debe estar tras las rejas”.
Antecedentes penales de años anteriores
De acuerdo con el informe, en marzo de 2023, Saucedo-Huipio y una colaboradora de la red de tráfico, identificada como Ofelia Hernández-Salas, fueron arrestados en México en virtud de una solicitud de extradición de Estados Unidos.
En diciembre de 2024, Hernández-Salas se declaró culpable de un cargo de conspiración para introducir a un extranjero en Estados Unidos y de tres cargos sustantivos de introducir a un extranjero en Estados Unidos con fines comerciales o de lucro personal.
El 13 de mayo fue condenada a 11 años de prisión por su participación en la organización. Mientras que en marzo de 2026, Saucedo-Huipio se declaró culpable de conspiración para introducir a un extranjero en Estados Unidos y de introducir a un extranjero en Estados Unidos.
