Burocracia federal frena el rescate en Mundo Nuevo

A más de 24 horas de que estallara el escándalo por la mortandad y el abandono de fauna silvestre al interior de la planta Celanese Mexicana, las autoridades ambientales continúan sin emitir acciones contundentes. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya cuenta con el reporte oficial sobre el deceso de un cocodrilo y las condiciones de hambruna que sufren dos reptiles más; sin embargo, la dependencia federal ha optado por el hermetismo total.

Esta postura fue confirmada por el regidor onceavo de Coatzacoalcos con la comisión de Ecología y Medio Ambiente, Emmanuel Jiménez Cornelio, quien dejó entrever que el Ayuntamiento local se encuentra atado de manos y bajo la estricta voluntad de lo que decida la federación.

Ayuntamiento se entera “por la prensa”

A pesar de la gravedad de la denuncia ciudadana, el edil reconoció públicamente que el Gobierno Municipal no ha realizado una inspección física ni directa en el complejo industrial, ubicado en la colonia Cangrejera, perteneciente a la congregación de Mundo Nuevo, sobre la carretera Coatzacoalcos-Villahermosa.

“Solamente a través de los medios de comunicación es que nos hemos estado informando. Con Profepa nos dijeron que nos iban a mantener informados, hasta este momento nada más… Estamos a la espera de la información”, declaró de manera escueta Jiménez Cornelio.

Cronología del descuido ambiental en la reserva

Para la opinión pública y los trabajadores de la factoría, la respuesta del funcionariado local resulta insuficiente ante la urgencia que demanda el caso:

  • El hallazgo: Empleados de Celanese captaron en video el cadáver de un cocodrilo en avanzado estado de descomposición, flotando en un estanque y cubierto burdamente con cal para mitigar el hedor.
  • La causa: Testigos internos afirman que el ejemplar murió debido a una total falta de alimentación y mantenimiento que se arrastra desde hace semanas, una política de abandono que impera en lo que antes era un santuario biológico.
  • El riesgo actual: Dos cocodrilos adultos permanecen atrapados en el mismo recinto contaminado. Los trabajadores temen que corran la misma suerte si la Profepa no ejecuta un decomiso y reubicación inmediata a una Unidad de Manejo Ambiental (UMA).

La falta de un diagnóstico claro y la sumisión del Ayuntamiento ante los tiempos de la Profepa han comenzado a levantar duras críticas por parte de colectivos animalistas del sur de Veracruz, quienes exigen que no se encubra a la empresa de carácter privado.