Las labores para controlar el incidente registrado en el pozo Krem-1, ubicado en el municipio de Las Choapas, continúan de manera ininterrumpida por parte de personal especializado de Petróleos Mexicanos y empresas de servicios que participan en la atención de la contingencia.
De acuerdo con la información difundida por Pemex, desde las primeras etapas del evento se implementaron acciones de vigilancia para evaluar el comportamiento de las emisiones, la temperatura y los niveles de ruido en la zona de influencia del pozo, con el objetivo de garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de las comunidades cercanas.
La empresa productiva del Estado señaló que estas medidas forman parte de una estrategia integral para reducir riesgos y mantener un seguimiento permanente de las condiciones ambientales alrededor de la instalación.
Monitoreo ambiental permanente en la zona
Como parte de las acciones de seguimiento, la calidad del aire es evaluada de manera continua mediante equipos especializados instalados en dos laboratorios móviles acreditados y operados por personal técnico del Instituto Mexicano del Petróleo.
Las mediciones se realizan en distintas comunidades de la región para determinar el comportamiento de posibles contaminantes y generar información que permita conocer las condiciones ambientales derivadas del incidente.
Según los resultados obtenidos hasta el momento, las concentraciones de emisiones contaminantes registradas se mantienen por debajo de los límites máximos establecidos por la normatividad ambiental vigente, por lo que no se han reportado niveles que representen una amenaza para la población.
Temperatura y ruido disminuyen a distancia del pozo
Pemex informó además que la temperatura y el ruido generados por la combustión de hidrocarburos son monitoreados de forma continua en las inmediaciones del pozo Krem-1.
Los registros indican que la temperatura regresa a niveles considerados normales a partir de los 200 metros de distancia del pozo, mientras que el ruido disminuye por debajo de los límites máximos permisibles a unos 300 metros. La comunidad más cercana se localiza aproximadamente a cuatro kilómetros del sitio del incidente.
Asimismo, la empresa señaló que hasta el momento no se han detectado vibraciones más allá de la zona inmediata de operación, lo que ha permitido mantener el seguimiento técnico sin reportes de afectaciones adicionales.
Continúan acciones de contención y atención médica
Para evitar la dispersión de hidrocarburos líquidos, fueron construidos diques de contención alrededor del pozo, además de instalarse barreras en arroyos cercanos con el fin de impedir que los escurrimientos alcancen otras áreas.
De acuerdo con Pemex, la presencia de hidrocarburos aguas arriba de estas barreras ha disminuido significativamente durante las últimas semanas. Los residuos recuperados son trasladados a sitios autorizados para su tratamiento y disposición final conforme a la normativa aplicable.
Paralelamente, continúan operando unidades médicas móviles en comunidades cercanas para brindar atención primaria a la población. También permanece en funcionamiento una unidad médica dentro del campamento del pozo Krem-1 para atender a los trabajadores, sin que hasta ahora se hayan reportado casos de intoxicación relacionados con la contingencia.


