PAZ: El reciclaje de los mismos mañosos y vividores con diferentes siglas.
Contraesquina Política
Por: Fernando Martinez Plascencia.
Coatzacoalcos Ver., a 27 de agosto del 2026.
Hay una especie presupuestaria en México que nunca se extingue: la de los parásitos vividores de nuestros recursos económicos.
Aquellos personajes que jamás aprendieron a trabajar en el sector privado o en algún oficio, que nunca han sabido lo que es sudar un peso fuera del amparo de la nómina, y que, proceso tras proceso, regresan como verdaderos depredadores a seguir desangrando el dinero del pueblo para darse vida de ricos y millonarios.

A las puertas de una nueva contienda electoral que se desarrollará en el 2027, el escenario no ofrece sorpresas, sino un profundo sentimiento de déjà vu.
La aparición de “nuevas” siglas partidistas o remodeladas como el partido PAZ,-que solo buscan el divisionismo para sacar provecho-guiado a nivel nacional por el diputado Hugo Érik Flores, y en Veracruz por el eterno vividor del presupuesto, Gonzalo Guízar Valladares, solo representa un refugio de oportunidad para quienes ven en la política una franquicia personal de supervivencia financiera y de impunidad.
La historia de personajes como Gonzalo Guizar, un “presupuestivoro” que ha navegado por diversos partidos, utilizando banderas de fe y causas nobles como fachada para colocarse en posiciones privilegiadas, es el mejor ejemplo de que la vocación-si es que la hubo un día-de servicio fue sustituida hace mucho por la conveniencia e intereses personales.
Coatzacoalcos y la región sur conocen bien este modus operandi de promesas en campaña, pero sin representación en los hechos y en los temas que le duelen al ciudadano, y tan pronto se pueda, dar el salto al siguiente barco antes de que el actual se hunda, lo de Paz no será la excepción, se trata de ver que cachan en el siguiente proceso electoral.
Lo más grave de este entramado no es solo la ambición individual, sino la red de alianzas y financiamientos soterrados que lo sostienen.
Las sospechas y señalamientos sobre la inyección de recursos e influencias procedentes de estructuras del poder legislativo local, a través de operadores e intermediarios familiares como Gilberto Guizar, personero y ex secretario privado de Esteban Bautista Hernández, Presidente de la Jucopo del congreso, dejan al descubierto que las “nuevas opciones” son comparsas construidas desde los mismos grupos de control.
Se reparten candidaturas entre colaboradores y familiares, manteniendo el negocio dentro de la misma mesa.
¿Qué puede ofrecer a la ciudadanía un partido que abre las puertas a perfiles con antecedentes cuestionables en la gestión pública?
Pongamos un ejemplo; el caso del gris ex alcalde de Jáltipan, Jesús Miguel Pérez Toto, quien llegó por Morena apoyado por Lucas Martinez, señalado por dejar un desastre en su municipio, y hoy posible dirigente local de Paz, o de ex regidores como Guillermo Pamuce, coordinador regional de este partido, cuya única cosa que hizo bien en la administración “chogostera”, fue cobrar puntualmente su quincena, pese a su constante ausentismo solapado por Toto.
Este es el verdadero filtro de selección qué llevan a cabo estos nuevos partidos, la capacidad de aportación económica con la promesa del amparo de la impunidad qué, desgraciadamente aquí, esa promesa sí se cumple.
El electorado veracruzano se enfrenta nuevamente a la misma encrucijada, no hay caras nuevas, no hay ideas frescas, no hay proyecto de nación ni de estado, solo hay siglas con otra fachada para alojar a los políticos de siempre, financiados con los impuestos de los ciudadanos que ya se acostumbraron a pagar la factura de su eterna comodidad. Al tiempo.
De salida……
Ogan, y quien regresó al congreso como Directora de Recursos Materiales, ahí donde la sobrina de Esteban Bautista Hernández, es la mera jefa, es Nasly Jazmín Delfín González, quien había estado en la Contraloría de Quejas e investigación, y quien fue sustituida por un cercano colaborador de subsecretario de gobierno, Juan Manuel Pozos Castro. La nueva directora es presuntamente familiar de la aún titular del ORFIS, Delia González Cobos.
Fotos públicas del face.
