Residentes de 13 colonias de Acayucan, encabezados por los integrantes del Comité Ciudadano de Vigilancia del Agua, mantienen tomadas las instalaciones de la CAEV para exigir al gobierno de Rocío Nahle García que garantice una solución a esta problemática que mantiene sin este servicio a cientos de familias de la región.
Entre los miembros de dicho movimiento, Héctor e Israel Augusto, fueron portavoces del hartazgo que padece la ciudadanía que ha sido engañada por las autoridades de la Comisión del Agua para el Estado de Veracruz.
Puntualizaron que la CAEV incumplió acuerdos en relación al suministro y distribución de agua en los sectores anexos a este comité, y tampoco han avanzado o concretado alguno de los proyectos factibles para obtener agua en la zona y dejar de depender de Platanillo. Además, no ha habido inversión en la infraestructura de las líneas de conducción.

Ante la evidente falta de capacidad por parte de la CAEV estatal para encontrar una solución a este problema que persiste desde hace años, el pueblo de Acayucan dijo que es momento que se opte por otras medidas como la municipalización.
“Es hora de dejar de politizar el tema. Existe un proyecto factible, como el pozo ubicado en un rancho cerca de las Hojitas, sin embargo, no hay voluntad por parte del estado”. “Se requiere una inversión, pero actualmente dicen carecer de recursos económicos, incluso para el diesel de las pipas”, lamentaron.

Otros proyectos, como el propuesto por Marcos Martínez Amador en varias ocasiones, requerirían mucha inversión, ya que se trata de agua contaminada que necesitaría de una planta de tratamiento. Sin embargo, parece que este proyecto es más una bandera política que ha sido arrastrada desde su época como diputado local y ahora como aspirante a candidato para presidente municipal.
Durante la protesta, los denunciantes colocaron cartulinas haciendo un llamado a la gobernadora de Veracruz. “Queremos que nuestra primera mujer gobernadora deje un precedente y demuestre su compromiso con el cambio. Y que tenga la voluntad política para hacerlo”, señalaron.

Cabe señalar que el contingente arrancó por tiempo indefinido la manifestación hasta ser atendidos por personal de Gobierno del Estado. No permitieron el ingreso de los empleados y, por ende, se suspendió el cobro de este servicio. Asimismo, retuvieron de manera significativa una pipa de agua potable y acusaron que, como “tiro de gracia”, los operadores de las pipas de la CAEV estarían entregando agua a cambio de dádivas.
Al cierre de esta nota, los manifestantes no habían sido atendidos por ninguna autoridad estatal.
Se trata de la segunda manifestación en Acayucan durante lo que va de la administración de Nahle García.