Coatzacoalcos registra un aumento en los reportes de ataques de abejas, con hasta 10 casos atendidos por elementos de Protección Civil, situación que mantiene el llamado a la población a extremar precauciones, especialmente ante la presencia de enjambres.

Sarai López Hernández, educadora ambiental del Centro de Educación Ambiental Quetzal y responsable del elemento aire, explicó que las abejas cumplen una función fundamental para la vida, aunque su interacción con las personas puede representar un riesgo cuando se sienten amenazadas.

“Es un tema especialmente importante porque aquí, en el elemento aire, hablamos principalmente de estos pequeños polinizadores y de la importancia que tienen para todos los seres vivos. Gracias a ellos respiramos, consumimos alimentos y todo lo que vemos relacionado con la polinización se lo debemos, en gran porcentaje, a las abejas. Sin embargo, podemos tener algún conflicto con ellas, porque si alguna nos llega a picar, es bastante doloroso”, señaló.

La especialista recomendó que, ante la presencia de un enjambre grande, las personas se alejen y reporten el hecho a las autoridades, mientras que la presencia aislada de algunas abejas no debe generar temor, ya que su función en el ecosistema es indispensable.

López Hernández explicó que algunos estímulos pueden provocar que las abejas se acerquen a las personas, entre ellos los colores llamativos, los aromas dulces y el consumo de alimentos azucarados. Las tonalidades rojas y naranjas, así como perfumes con fragancias similares a la vainilla, pueden atraer su atención al confundirlas con fuentes de néctar.

“Las abejas se guían mucho por las tonalidades y por los aromas. Las flores de color rojo o naranja, cuando son muy llamativas, hacen que se acerquen a explorar si tienen néctar. También los perfumes que huelen a vainilla o muy dulce pueden atraerlas, y si estamos consumiendo algún alimento dulce, todo está listo para que ellas se acerquen por el aroma, el color y lo dulce. Si nos da miedo y tratamos de tocarlas, al sentirse intimidadas pueden llegar a picarnos”, detalló.

La educadora ambiental indicó que las condiciones climáticas de Coatzacoalcos también influyen en el comportamiento de estos insectos, debido a que durante el otoño y otras temporadas la floración puede concentrarse en arbustos y hierbas a menor altura, aumentando la posibilidad de que las abejas coincidan con las personas.

Por ello, exhortó a respetar su espacio y evitar cualquier intento de manipularlas, procurando crear zonas donde puedan encontrar alimento y refugio sin necesidad de interactuar con los seres humanos.