BTS visitó el Palacio Nacional, en Ciudad de México, para saludar desde un balcón a sus fans mexicanos, como símbolo de la relación de amistad entre México y Corea del Sur. Así lo anunció la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina de este miércoles, un acto que fue cuestionado por el fandom del grupo de k-pop, al considerar que imprime un matiz político a un evento cultural y, además, podría poner en riesgo la privacidad de los artistas.

La controversia ocurre a unos meses de que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) impusiera una multa superior a 5 millones de pesos a Ticketmaster por presuntas irregularidades registradas durante la preventa y la venta general de boletos para los conciertos que la agrupación surcoreana ofrecerá en la capital mexicana el 7, 9 y 10 de mayo. Esto sucedió luego de que el ARMY local (nombre con el que se conoce a la comunidad global de seguidores de BTS) denunciara anomalías en el proceso de comercialización, presuntamente en beneficio de revendedores.

La multa impuesta por Profeco busca poner un freno a una disputa entre el ARMY mexicano, los revendedores y las empresas de boletaje. La medida podría resultar insuficiente, advierten fans y especialistas.

Durante su encuentro con medios, Sheinbaum confirmó que BTS acudiría a Palacio Nacional alrededor de las 17:00 horas de este miércoles para reunirse con la mandataria y saludar desde uno de los balcones a sus seguidores en México.

La jefa del Ejecutivo explicó que el encuentro, coordinado por la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, se concretó después de que enviara una carta al presidente de la República de Corea, Lee Jae-myung. En la misiva solicitó su intervención para que la empresa productora evaluara la posibilidad de abrir más fechas en el país, tras el rápido agotamiento —y presuntas irregularidades— de las entradas vendidas por Ticketmaster durante la preventa realizada en enero.

Según relató la presidenta, su homólogo respondió asegurando que realizaría gestiones para atender la lealtad y el entusiasmo de los fans mexicanos. A partir de ese intercambio, Curiel logró establecer contacto con la banda y sus productores, lo que derivó en la organización de este encuentro institucional, en el que también participó Sheinbaum.

La mandataria sostuvo que el saludo desde uno de los balcones del Palacio Nacional representa una muestra de “amistad entre Corea y México”. Asimismo, agradeció al presidente surcoreano por facilitar el acercamiento y expresó su reconocimiento tanto a los productores como al grupo, señalando que, a través de ella, podría transmitirles el cariño que reciben de las y los jóvenes mexicanos.

Tras el anuncio, la Secretaría de Cultura difundió en redes sociales un cartel que invitaba a los fans a congregarse en el primer cuadro de la capital para presenciar el saludo. El mensaje fue replicado por diversas dependencias gubernamentales, amplificando la convocatoria.

La reacción del fandom, sin embargo, distó de ser favorable. Si bien cientos de fans acudieron al Zócalo para ver a sus idols, las declaraciones de la presidenta, así como la convocatoria pública, fueron interpretadas por muchos otros como un posible riesgo para la seguridad del grupo y como un intento de politizar un evento de entretenimiento.

En un comunicado dirigido a Sheinbaum y difundido por distintos colectivos de fans, el ARMY agradeció el interés en respaldar este tipo de actividades, pero expresó su desacuerdo con que artistas y eventos culturales sean vinculados con contextos que podrían interpretarse con fines políticos.

El documento señala además que la difusión anticipada de los detalles sobre la llegada de BTS a la ciudad, a través de medios masivos, “se percibe como una acción poco adecuada”, ya que podría exponer innecesariamente a la agrupación.

“Entendemos que pueden existir intenciones de fortalecer vínculos entre países; no obstante, consideramos que este tipo de acercamientos debieron realizarse en un ámbito privado y con la debida discreción. Creemos que la conducción del país debe centrarse en el trabajo, la visión y el esfuerzo por el bienestar común, sin recurrir a este tipo de acciones”, concluye el posicionamiento.

La presentación de BTS en el Estadio GNP Seguros fue confirmada a mediados de enero. Ante la expectativa de una alta demanda, Profeco emitió un exhorto formal a Ticketmaster y a OCESA (empresa organizadora del evento) para que publicaran, antes del inicio de la venta, los precios de los boletos, la disponibilidad de zonas mediante un mapa detallado y los cargos adicionales aplicables.

El 23 de enero, alrededor de las nueve de la mañana, inició la preventa exclusiva para miembros del ARMY. Este mecanismo buscaba beneficiar a quienes cuentan con una Global Membership, una suscripción anual oficial gestionada a través de Weverse Shop que ofrece ventajas como acceso anticipado a boletos, contenido exclusivo y la posibilidad de adquirir mercancía oficial.

No obstante, el proceso no se desarrolló como se esperaba. Miles de usuarios reportaron dificultades para ingresar o mantenerse en la fila virtual, errores al intentar completar la compra o redirecciones a páginas caducadas, incluso cuando cumplían con los requisitos establecidos.

Las fallas continuaron durante la venta general, en la que los boletos para las tres fechas se agotaron en aproximadamente 37 minutos. En un comunicado, Ticketmaster informó que más de 2.1 millones de personas intentaron adquirir entradas, mientras que solo 136,400 estaban disponibles, lo que evidenció la amplia brecha entre la oferta y la demanda.

De manera paralela, los fans denunciaron la reventa ilegal de boletos a precios elevados, sugiriendo la posible existencia de redes organizadas. Incluso convocaron a una movilización para exigir que Profeco actuara frente a los abusos atribuidos a Ticketmaster y OCESA, así como para frenar la reventa, la corrupción y las prácticas monopólicas que, según señalaron, afectan directamente a los consumidores en México.

La protesta buscó visibilizar una inconformidad que, de acuerdo con el fandom, no se limita a un caso aislado, sino que refleja problemas estructurales en la venta de boletos para espectáculos de alta demanda en el país.

De BTS a un problema sistemático en México

En su postura oficial, Ticketmaster rechazó categóricamente la reventa ilegal. La empresa explicó que algunas plataformas permiten publicaciones especulativas, es decir, listados de boletos cuya existencia no está verificada, lo que da lugar a anuncios de entradas que aún no han sido adquiridas. Subrayó, además, que estas plataformas no tienen vínculo alguno ni acceso a sus sistemas de venta primaria.

La inconformidad del ARMY mexicano ha sido abordada en distintas ocasiones por Sheinbaum. La presidenta calificó la situación como extraordinaria, solicitó mayor transparencia en los precios y aseguró que su gobierno exploraría alternativas para ampliar el acceso al espectáculo.

Entre las propuestas planteadas, mencionó la posibilidad de transmitir los conciertos de manera gratuita en pantallas instaladas en plazas públicas, así como la eventual apertura de nuevas fechas para atender la demanda.

“Queremos una venta de boletos transparente, justa y clara por parte de las empresas responsables, así como un gobierno que actúe con firmeza”.

Karla Castro, administradora de Fanbase BTS México

No obstante, representantes del fandom señalaron que estas medidas no resuelven el problema de fondo. Integrantes de distintos grupos de fans sostuvieron que se trata de una problemática que no afecta únicamente a seguidores de BTS, sino a quienes buscan acceder a eventos de alta demanda en general.

Karla Castro, administradora de Fanbase BTS México, reiteró la principal exigencia del movimiento: “Queremos una venta de boletos transparente, justa y clara por parte de las empresas responsables, así como un gobierno que actúe con firmeza. No queremos que esto se reduzca a una multa; exigimos una regulación efectiva que impida que estas prácticas se repitan”.

Por su parte, Iván Escalante, titular de Profeco, adelantó que, en coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, se trabaja en nuevos lineamientos para regular la publicidad, la información y la comercialización de boletos para conciertos, festivales y otros espectáculos.

El funcionario indicó que el documento se encuentra en proceso de revisión y ajuste, y que se prevé su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Sin embargo, hasta ahora se conocen pocos detalles sobre el avance de esta iniciativa y los alcances concretos que podría tener en el mercado del entretenimiento en México.