Grave omisión ambiental en la zona industrial
Trabajadores de la planta Celanese, ubicada en la zona industrial de Coatzacoalcos, alzaron la voz de manera anónima para denunciar públicamente un presunto caso de negligencia, maltrato animal y mortandad de fauna silvestre al interior de la reserva privada que la empresa mantiene dentro de sus instalaciones.
A través de evidencias fotográficas y videográficas hechas llegar a la redacción de NeoPolítica TV, se constató el hallazgo del cuerpo sin vida de un cocodrilo de gran tamaño flotando en un estanque. De acuerdo con el personal, el ejemplar presuntamente fue cubierto con cal y ya presenta un avanzado estado de descomposición, sin que los directivos de la factoría hayan reportado el deceso o retirado los restos orgánicos que contaminan el espacio.
“El animal murió por falta de comida y aún hay dos ahí que los están matando de hambre. Ya son los únicos animales que quedan y los están dejando morir; si ya no los quieren mantener, deberían entregarlos a las autoridades para su resguardo”, manifestaron con indignación los denunciantes.
El llamado de auxilio: Dos ejemplares luchan por sobrevivir
Los trabajadores advierten que la situación es crítica. En el mismo recinto de confinamiento aún sobreviven dos cocodrilos, los cuales muestran severos signos de desnutrición y debilidad debido a la falta de alimentación adecuada y al nulo mantenimiento de las instalaciones por parte del personal encargado de la planta.
Acusan lentitud de las autoridades locales y federales
Los reportes indican que la muerte del reptil ocurrió hace más de una semana. Aunque el caso ya fue notificado a colectivos de rescate animal de la región y a la Dirección de Protección Animal del Ayuntamiento de Coatzacoalcos para su canalización formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), hasta el momento ninguna autoridad ha realizado una inspección efectiva en el sitio.
- La queja: Activistas y empleados lamentan que la burocracia frene el rescate de los dos ejemplares que siguen vivos.
- El riesgo: El agua contaminada por el cadáver en descomposición acelera el riesgo sanitario para los reptiles sobrevivientes.
De santuario ecológico al abandono total
El personal de la planta recordó que, en años anteriores, este espacio privado funcionaba como un verdadero refugio que albergaba una rica diversidad de especies exóticas bajo resguardo, incluyendo guacamayas, mapaches, tucanes y cotorros.
Sin embargo, con el paso del tiempo la población de fauna se redujo de forma alarmante y sin explicaciones claras por parte de la empresa. Ante este escenario de progresiva desaparición de especies, los trabajadores y colectivos ambientales exigieron una auditoría e inspección federal de carácter urgente, demandando que los cocodrilos sobrevivientes sean decomisados y reubicados en una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) que garantice su conservación y una vida digna.


