La construcción de un nuevo parque debajo del puente Ramón Figuerola dio inicio este lunes, en un espacio que durante años fue ocupado por migrantes centroamericanos en su intento por abordar el tren con destino a la frontera con Estados Unidos.


Desde las primeras horas de la jornada laboral, se pudo observar a trabajadores realizando los primeros trazos y labores de preparación en el área, lo que marca el inicio de un proyecto que busca darle un nuevo uso a un sitio que había sido señalado por su condición de abandono.


El terreno, que anteriormente estaba lleno de desechos y casas improvisadas utilizadas como refugio por personas en tránsito, se encuentra ahora despejado y en proceso de adecuación para convertirse en un espacio público de recreación.


Las autoridades locales han señalado en diversas ocasiones la necesidad de recuperar este punto estratégico de la ciudad, debido a que durante años representó un foco de inseguridad y problemas de salubridad por la acumulación de basura y materiales de desecho.


El proyecto contempla la instalación de áreas verdes y espacios de convivencia, con el objetivo de ofrecer a los habitantes de la Nueva Obrera una opción para el esparcimiento en una zona que hasta hace poco tiempo era evitada por la ciudadanía.


Con el inicio de estas labores, el puente Ramón Figuerola comienza a transformarse en un punto de encuentro comunitario, dejando atrás la imagen de abandono y riesgo para convertirse en un lugar de integración urbana y recreativa.